¿Tuviste uno?
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Sobre la marca de coches Hudson
Hudson marcó una época en la automoción estadounidense con un enfoque audaz en diseño y rendimiento. Desde sus berlinas hasta sus coupés, la marca dejó huella por su carácter en carretera y su identidad propia. Al volante, se percibe una dirección con peso y un rodar sólido, pensado para devorar millas con calma. Repasamos su historia, sus modelos más recordados y por qué sigue fascinando hoy.Versiones de Hudson Commodore
4.2L 8 cil 128 cv Manual (1949 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
4.166 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
128 CV
Potencia (kW)
96 kW
Potencia (PS)
130 PS
Par
-
Peso
1656 kg
Longitud
5.280 mm
Anchura
1.960 mm
Altura
-
Batalla
3.160 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
150 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Hudson Commodore
Rivales de Hudson Commodore
Hudson Commodore es uno de esos grandes turismos estadounidenses de posguerra que entendieron el lujo como una mezcla de presencia, suavidad mecánica y capacidad real para devorar millas. En su época, el Commodore representaba la apuesta de Hudson por una conducción refinada y solvente, apoyada en motores de seis u ocho cilindros pensados para entregar par con naturalidad, y en una carrocería amplia, cómoda y diseñada para viajar con aplomo. Su rivalidad no se medía solo en cifras, sino en la forma de mover masa con serenidad: dirección ligera, cambios de ritmo progresivos y un rodar que priorizaba el confort. En el tablero competitivo de finales de los años 40 y primeros 50, el Hudson Commodore miraba de frente a propuestas como el Packard Eight (la interpretación más clásica del lujo americano, con un V8 —o en muchas series, un ocho en línea— orientado a la finura), el Chrysler New Yorker (más moderno en planteamiento y con motores de gran cubicaje que respiraban a medio régimen) y el Buick Roadmaster (el icono “big body” con V8 de larga zancada y enfoque rutero). Frente a ellos, el Commodore destacaba por su equilibrio general: suficientemente grande y prestacional para competir en autopista, sin perder una cierta sobriedad técnica y un carácter más “ingenieril” que ostentoso. Donde se entiende mejor la rivalidad es en el uso real: el Buick Roadmaster y el Chrysler New Yorker solían imponer por músculo y reserva de potencia; el Packard Eight jugaba la carta del prestigio y el refinamiento. El Hudson Commodore, en cambio, se defendía con un planteamiento muy coherente para el conductor que buscaba confort, respuesta elástica y una mecánica hecha para durar, con la sensación de llevar un coche “serio” en todos los sentidos.| Modelo | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Arquitectura | Carburación |
| Hudson Commodore (aprox. 1948-1951) | 4.164 cc | ≈128 CV | L6 (seis en línea) | Carburador |
| Buick Roadmaster (aprox. 1949-1953) | 5.277 cc | ≈150-188 CV | V8 | Carburador |
| Chrysler New Yorker (aprox. 1949-1954) | 5.311 cc | ≈180 CV | V8 | Carburador |
| Packard Eight (aprox. 1948-1950) | 5.817 cc | ≈145-160 CV | L8 (ocho en línea) | Carburador |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026