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Hudson - Logo

Sobre la marca de coches Hudson

Hudson marcó una época en la automoción estadounidense con un enfoque audaz en diseño y rendimiento. Desde sus berlinas hasta sus coupés, la marca dejó huella por su carácter en carretera y su identidad propia. Al volante, se percibe una dirección con peso y un rodar sólido, pensado para devorar millas con calma. Repasamos su historia, sus modelos más recordados y por qué sigue fascinando hoy.

Versiones de Hudson Super Jet

3.3L 6 cil 114 cv Automática (1953 )

Hudson Super Jet - 3.3L 6 cil 114 cv Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
3.303 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
114 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
116 PS
Par
252 Nm
Peso
1478 kg
Longitud
4.600 mm
Anchura
1.710 mm
Altura
1.550 mm
Batalla
2.670 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
148 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Hudson Super Jet

Rivales de Hudson Super Jet

El Hudson Super Jet nació a principios de los años 50 con una misión clara: ofrecer el refinamiento y la solidez de una marca tradicional en un formato más compacto, ligero y manejable. En un momento en el que el mercado estadounidense empezaba a mirar con interés a los “compact” por coste de uso y agilidad urbana, Hudson respondió con una berlina de tamaño contenido, motor de seis cilindros y un planteamiento honesto: comodidad y aplomo en carretera sin renunciar a un mantenimiento razonable. Su rivalidad natural se entiende al observar el tablero de juego de la época. Por un lado, el Nash Rambler, pionero del concepto compacto moderno en EE. UU., ofrecía un enfoque práctico y familiar, con un tamaño muy similar y una propuesta pensada para el día a día. Frente a él, el Super Jet defendía un tacto más “gran turismo” en miniatura: seis cilindros y un carácter algo más desahogado a velocidad sostenida, especialmente en carretera abierta. En el otro flanco aparecía el Willys Aero, otro compacto estadounidense con soluciones sencillas y una orientación pragmática. El Aero jugaba la carta de la ligereza y de un diseño eficiente, mientras que el Super Jet se apoyaba en una sensación de coche “serio” y bien plantado, con una entrega de potencia lineal típica de los L6 de la época. Y, como rival europeo que empezaba a construir reputación en el mercado norteamericano, el Volkswagen Beetle se posicionaba como la alternativa racional: motor pequeño, consumo contenido y una fiabilidad que acabaría siendo parte de su mito. Ahí el Hudson Super Jet respondía desde otro lugar: más cilindrada, más músculo disponible y un andar más cercano al de una berlina tradicional, aunque con mayores exigencias de combustible y un planteamiento menos “minimalista”. A nivel técnico, el Super Jet se movía en cifras típicas de los compact americanos de su tiempo: motores atmosféricos, potencias moderadas y enfoque en la elasticidad más que en la cifra pura. La siguiente tabla sitúa al Hudson Super Jet frente a sus rivales más representativos con especificaciones clave.
Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Hudson Super Jet 3310 L6 atmosférico ~104
Nash Rambler 3200 L6 atmosférico ~90
Willys Aero 2638 L6 atmosférico ~90
Volkswagen Beetle 1192 B4 atmosférico ~30

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026