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Sobre la marca de coches Jaguar
Jaguar representa la interpretación británica del lujo moderno: líneas tensas, presencia felina y una puesta a punto pensada para disfrutar al volante. En carretera, transmite aplomo y silencio de marcha, con una respuesta progresiva que invita a enlazar curvas con precisión y serenidad. Su identidad combina tradición y tecnología, enfocada en el confort de viaje y en un rendimiento refinado en cada trayecto.Versiones de Jaguar Type-C
3.4L 6 cil 217 cv Manual (1951 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
-
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
3.441 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
217 CV
Potencia (kW)
162 kW
Potencia (PS)
220 PS
Par
330 Nm
Peso
1015 kg
Longitud
3.990 mm
Anchura
1.540 mm
Altura
-
Batalla
2.450 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Jaguar Type-C
Rivales de Jaguar Type-C
El Jaguar Type-C —conocido históricamente como Jaguar C-Type— es la traducción más pura de la competición a la carretera en la primera gran era de Le Mans. Nacido a partir del bastidor y la filosofía del XK120, pero depurado hasta convertirse en una herramienta de resistencia, su rivalidad no se entiende por fichas de equipamiento ni por lujos: se mide por aerodinámica, fiabilidad a alta velocidad y la capacidad de sostener un ritmo constante durante horas. En su tiempo, el C-Type puso sobre la mesa dos elementos que marcaron época: un seis cilindros en línea de gran elasticidad y una evolución decisiva en frenos (con la adopción de discos en competición), algo que obligó a sus adversarios a replantear cómo se ganaban las carreras largas. Enfrente, el Ferrari 250 MM representa la visión italiana de comienzos de los 50: V12 compacto, respuesta inmediata y un enfoque más “gran turismo de carreras”, con un equilibrio muy refinado entre potencia y finura mecánica. Su pelea con Jaguar fue, en esencia, una disputa entre la eficiencia británica y la exuberancia técnica de Maranello, donde el peso, la tracción y la gestión del desgaste eran tan determinantes como los caballos. El Aston Martin DB3 fue la respuesta británica más directa: un deportivo de resistencia concebido con ambición internacional y un seis cilindros que buscaba competir por velocidad punta sin renunciar a una arquitectura clásica y robusta. Frente al C-Type, el DB3 se medía en estabilidad a ritmo alto y en la capacidad de aguantar el castigo, pero Jaguar solía devolver el golpe con una mayor coherencia del conjunto (motor, chasis y, sobre todo, frenada cuando llegaron los discos). Por último, el Mercedes-Benz 300 SL (W194) introdujo una escuela distinta: ingeniería alemana orientada a la eficiencia aerodinámica y al aprovechamiento metódico de la potencia. Con un seis cilindros en línea de menor cilindrada que algunos rivales, su fortaleza estaba en la relación entre resistencia, consumo y velocidad sostenida. En la práctica, el 300 SL obligaba a Jaguar a correr con la calculadora en la mano: cuando la carrera se decide por fiabilidad y constancia, cada parada y cada grado de temperatura importan tanto como la aceleración.| Modelo | Cilindrada (cc) | Arquitectura | Potencia (CV) |
| Jaguar Type-C | 3.442 | L6 atmosférico | 200–220 |
| Ferrari 250 MM | 2.953 | V12 atmosférico | 240 |
| Aston Martin DB3 | 2.922 | L6 atmosférico | 133–163 |
| Mercedes-Benz 300 SL (W194) | 2.996 | L6 atmosférico | 170–180 |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026