Alfa Romeo Caimano: 86 CV y 1.278 cc, el placer de lo ligero
Con 86 CV, el Alfa Romeo Caimano apuesta por una conducción que se vive más por tacto que por cifra: aceleraciones progresivas y un ritmo fácil de mantener en carreteras secundarias. Su 4 cilindros de 1.278 cc entrega una respuesta elástica, con un sonido fino y mecánico que invita a estirar marchas sin esfuerzo. Ligero de sensaciones, se siente ágil en cambios de apoyo y preciso al trazar.
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Sobre la marca de coches Alfa Romeo
Alfa Romeo combina diseño italiano y herencia deportiva con una puesta a punto pensada para disfrutar cada curva. Al volante, la dirección se siente directa y el chasis transmite confianza, incluso en cambios de ritmo. Sus motores entregan respuesta con carácter y un sonido reconocible, mientras el interior prioriza al conductor con una ergonomía clara. Una marca para quienes buscan emoción y precisión diaria.Versiones de Alfa Romeo Caimano
1.3L 4 cil 86 cv Automática (1971 - 1971 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.278 cc
Cilindros
4
Tipo motor
boxer
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
86 CV
Potencia (kW)
64 kW
Potencia (PS)
87 PS
Par
191 Nm
Peso
1048 kg
Longitud
3.930 mm
Anchura
1.660 mm
Altura
1.100 mm
Batalla
2.260 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Alfa Romeo Caimano
¿Qué es el Alfa Romeo Caimano y por qué es especial?
El Alfa Romeo Caimano fue un prototipo presentado en 1971, diseñado por Italdesign (Giugiaro) como ejercicio de estilo y tecnología. Con una carrocería baja y afilada, buscaba reducir resistencia aerodinámica y mejorar estabilidad a alta velocidad. En conducción se imaginaba pegado al suelo: postura muy reclinada, visibilidad panorámica y una sensación de “coche laboratorio” donde cada línea sugiere rapidez antes de arrancar.¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite al conducir?
El Caimano apuesta por proporciones muy bajas, voladizos contenidos y un frontal en cuña típico de los años 70. Su gran superficie acristalada y formas tensas priorizan aerodinámica y lectura de la carretera. La experiencia que evoca es la de un deportivo ligero: dirección visual directa, sensación de precisión y un tacto mental de kart, donde el coche parece responder más por geometría y peso que por potencia bruta.¿Qué motor llevaba el Alfa Romeo Caimano y cómo se sentiría en marcha?
El prototipo se asoció a una base mecánica de Alfa Romeo de la época, habitualmente vinculada al 4 cilindros bóxer de 1.2–1.3 litros (entorno de 70–90 CV según especificación). En sensaciones, no sería un coche de aceleraciones violentas, sino de fluidez: subir de vueltas con alegría, sonido mecánico cercano y una entrega utilizable que invita a mantener ritmo en curvas, más que a buscar rectas largas.¿Cómo sería su comportamiento dinámico: estabilidad, curvas y frenada?
Por planteamiento, el Caimano prioriza centro de gravedad bajo y una huella visual ancha, lo que se traduce en aplomo y confianza a velocidad sostenida. La sensación en curva sería de apoyo progresivo: el coche “se apoya” antes de deslizar, y permite corregir con pequeñas dosis de volante. La frenada, acorde a su época, invitaría a anticipar: pedal con recorrido y necesidad de dosificar con precisión.¿Cómo es el interior del Caimano y qué ergonomía propone?
El habitáculo del Caimano se concibe como una cápsula: posición de conducción muy baja, cuadro orientado al piloto y una visibilidad marcada por la gran cúpula acristalada. En sensaciones, conducirlo sería como llevar un casco: aislamiento visual del entorno y foco total en la carretera. Los mandos, más conceptuales que prácticos, transmiten la idea de prototipo: todo al alcance, pero con prioridad estética.¿Qué innovaciones o ideas adelantadas a su tiempo incorporaba?
Más que tecnología “electrónica”, el Caimano adelantó ideas de packaging y aerodinámica: sección frontal reducida, superficies limpias y un volumen pensado para cortar el aire. También explora la integración de la cabina y la carrocería como una sola pieza visual. En conducción, eso se traduce en una percepción de eficiencia: menos ruido aerodinámico imaginado, mejor estabilidad direccional y una sensación de coche diseñado con regla y túnel de viento.¿Qué papel tuvo Italdesign y Giugiaro en este proyecto?
Italdesign, con Giorgetto Giugiaro al frente, utilizó el Caimano como escaparate de lenguaje formal: cuña, líneas tensas y una cabina avanzada que define la identidad setentera. Para el conductor, esa autoría se nota en la lógica visual: todo parece colocado por función, no por adorno. La sensación sería la de pilotar un objeto industrial refinado, donde cada arista “marca” la trayectoria que el coche quiere seguir.¿Es un coche de colección? ¿Qué valor tiene hoy el Alfa Romeo Caimano?
El Caimano es un prototipo histórico, por lo que su valor es principalmente cultural y de coleccionismo museístico: diseño, rareza y firma. No se mide como un clásico de producción, sino como una pieza de exposición. La experiencia que ofrece hoy es emocional: verlo de cerca es entender una época en la que se soñaba con el futuro a base de formas. Es más “sensación de diseño” que objeto utilitario.¿Qué rivales o prototipos contemporáneos se le pueden comparar?
Se puede situar junto a otros conceptos italianos de principios de los 70: prototipos de cuña de Bertone, Pininfarina o incluso ejercicios de Lancia y Maserati. Frente a ellos, el Caimano destaca por su limpieza y proporción compacta. En sensaciones, compartiría ese enfoque de “velocidad visual”: coches que parecen rápidos antes de moverse, y que prometen precisión y estabilidad por postura y aerodinámica.¿Qué legado deja el Caimano en el diseño de Alfa Romeo?
Aunque no llegó a producción, el Caimano alimenta el imaginario Alfa: deportividad estilizada, cabina envolvente y protagonismo de la forma como argumento dinámico. Su legado es demostrar que el carácter también se diseña. En conducción evocada, sugiere un Alfa más cerebral: menos exceso y más eficiencia, con un tacto de coche ligero y comunicativo. Es una lección de cómo la estética puede anticipar comportamiento.Opiniones de usuarios
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