Alfa Romeo Scarabeo: 114 CV y 1.570 cc
Con 114 CV, el Alfa Romeo Scarabeo traduce la cifra en empuje utilizable desde medias vueltas: acelera con soltura y permite adelantar con confianza. Su 4 cilindros de 1.570 cc aporta una respuesta progresiva y un sonido lleno, que acompaña sin fatigar. En carreteras secundarias se siente equilibrado, con un ritmo fluido y una conducción que invita a enlazar curvas con precisión.
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Sobre la marca de coches Alfa Romeo
Alfa Romeo combina diseño italiano y herencia deportiva con una puesta a punto pensada para disfrutar cada curva. Al volante, la dirección se siente directa y el chasis transmite confianza, incluso en cambios de ritmo. Sus motores entregan respuesta con carácter y un sonido reconocible, mientras el interior prioriza al conductor con una ergonomía clara. Una marca para quienes buscan emoción y precisión diaria.Versiones de Alfa Romeo Scarabeo
1.6L 4 cil 114 cv Manual (1966 - 1966 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.570 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
114 CV
Potencia (kW)
85 kW
Potencia (PS)
116 PS
Par
144 Nm
Peso
700 kg
Longitud
3.730 mm
Anchura
1.570 mm
Altura
1.030 mm
Batalla
2.160 mm
Depósito
47 L
Velocidad máx.
200 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Alfa Romeo Scarabeo
¿Qué es el Alfa Romeo Scarabeo y por qué es especial?
El Alfa Romeo Scarabeo fue un prototipo tipo barchetta/spyder de los años 60, asociado a la época dorada de la marca en competición. Ligero, bajo y sin artificios, priorizaba la conexión mecánica: dirección rápida, poca inercia y una posición de conducción muy expuesta. Más que cifras, transmite esa sensación de coche de carreras “civilizado”: viento directo, mandos firmes y un chasis que habla.¿Cómo se siente al volante: postura, visibilidad y control?
La experiencia del Scarabeo es de conducción “a ras de suelo”: piernas estiradas, volante cercano y parabrisas mínimo. La visibilidad frontal es amplia por la ausencia de techo, pero los laterales quedan abiertos y el entorno se percibe intensamente. Cada corrección llega inmediata; la sensación de control nace de su ligereza y de una dirección sin filtros, con feedback constante en las manos.¿Qué motor llevaba y qué carácter entrega en marcha?
En los Scarabeo de la época se empleaban mecánicas Alfa Romeo de cilindrada contenida, típicamente de cuatro cilindros, buscando respuesta más que potencia bruta. En carretera, el carácter es elástico y vivo: sube de vueltas con rapidez y premia llevarlo “alegre”, enlazando marchas. El sonido metálico y la vibración fina acompañan una entrega progresiva, ideal para carreteras reviradas.¿Cómo es su chasis y qué sensaciones ofrece en curvas?
El Scarabeo se apoya en una filosofía de peso reducido y batalla compacta, lo que se traduce en cambios de apoyo rápidos. En curva, el morro entra con facilidad y el coche gira con poca insistencia del volante. Se nota el reparto de masas y la cercanía del piloto al eje trasero: transmite agilidad, pero exige manos finas si el firme está roto.¿Qué tal frenos y estabilidad a ritmos altos?
Como prototipo ligero, el Scarabeo no busca la frenada de un GT moderno, sino consistencia y tacto. La frenada se siente más “mecánica”: recorrido claro, presión progresiva y una transferencia de pesos perceptible. A ritmo alto, su estabilidad depende del asfalto y del ajuste de suspensiones; la aerodinámica es mínima, así que la confianza nace del chasis y del piloto.Diseño exterior: ¿qué detalles marcan su personalidad?
El Scarabeo destaca por proporciones de competición: capó largo, habitáculo retrasado y superficies limpias. La ausencia de techo y la cintura baja refuerzan la idea de barchetta. Los pasos de rueda y el frontal son funcionales, pensados para respirar y enfriar, no para decorar. Al verlo, se intuye ligereza y precisión; en marcha, esa estética se traduce en sensación de velocidad “real”.¿Cómo es el interior y qué transmite en uso?
El interior del Scarabeo es esencial: instrumentación justa, mandos directos y un entorno sin aislamiento. No hay filtros acústicos ni confort moderno; lo que hay es lectura inmediata del coche. El volante, la palanca y los pedales son el punto de contacto, y su tacto suele ser firme y honesto. Con cada vibración se percibe el motor y el asfalto, elevando la inmersión.¿Para qué tipo de conductor es y qué uso tiene hoy?
El Scarabeo es para quien valora autenticidad: conducción a cielo abierto, bajo peso y respuesta directa. Hoy su uso es principalmente de colección, exhibición y eventos históricos, más que carretera diaria. En ese contexto, brilla por sensaciones: trayectos cortos, rutas de montaña y concentraciones donde el sonido, el olor a mecánica y el contacto con el entorno importan más que la practicidad.¿Qué debes comprobar si aparece una unidad o réplica a la venta?
En un Scarabeo, lo clave es la trazabilidad: documentación, historial de restauración y correspondencia de piezas con el periodo. Revisa chasis, soldaduras, alineación de paneles y estado de suspensiones; en coches ligeros, una geometría fuera de punto cambia totalmente el tacto. Motor y caja deben ofrecer respuesta limpia y temperatura estable. Si es réplica, exige especificaciones y calidad de ejecución.Posicionamiento y legado: ¿dónde encaja dentro de Alfa Romeo?
El Scarabeo encaja como símbolo de la Alfa Romeo más pasional y deportiva: prototipos ligeros, enfoque en conducción y herencia de carreras. No compite por lujo ni por potencia desmedida, sino por pureza. Su legado está en la idea de que un coche rápido se siente rápido por cómo gira, frena y comunica. Es una pieza que resume la emoción técnica de la marca.Opiniones de usuarios
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