Alfa Romeo SZ: V6 de 208 CV y carácter italiano
El Alfa Romeo SZ condensa 208 CV en un V6 de 2.959 cc que se sienten como un empuje continuo desde medio régimen, ideal para enlazar curvas con decisión. Sus seis cilindros no solo entregan fuerza: marcan el ritmo con un sonido grave y mecánico que acompaña cada cambio de apoyo. Un coupé pensado para conducir con precisión, tacto y mucha conexión con el asfalto.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Alfa Romeo SZ? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Alfa Romeo
Alfa Romeo combina diseño italiano y herencia deportiva con una puesta a punto pensada para disfrutar cada curva. Al volante, la dirección se siente directa y el chasis transmite confianza, incluso en cambios de ritmo. Sus motores entregan respuesta con carácter y un sonido reconocible, mientras el interior prioriza al conductor con una ergonomía clara. Una marca para quienes buscan emoción y precisión diaria.Versiones de Alfa Romeo SZ
3.0L 6 cil 208 cv Manual (1989 - 1991 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
2
Cilindrada
2.959 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
208 CV
Potencia (kW)
155 kW
Potencia (PS)
211 PS
Par
245 Nm
Peso
1260 kg
Longitud
4.670 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.320 mm
Batalla
2.520 mm
Depósito
50 L
Velocidad máx.
233 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Alfa Romeo SZ
¿Qué es el Alfa Romeo SZ y por qué es tan especial?
El Alfa Romeo SZ (1989-1991) es un coupé de producción limitada desarrollado con Zagato sobre base del Alfa 75. Se fabricaron alrededor de 1.036 unidades. Su carrocería angulosa en materiales compuestos y su puesta a punto lo convierten en un coche de sensaciones: dirección comunicativa, morro preciso y un chasis que pide carreteras reviradas, con tacto analógico y reacciones claras.¿Cómo se siente su motor V6 “Busso” al volante?
Monta el 3.0 V6 atmosférico “Busso”, con unos 210 CV y cerca de 245 Nm, asociado a cambio manual de 5 marchas. En marcha destaca por el sonido metálico y progresivo, con empuje lleno desde medio régimen y una estirada que anima a apurar marchas. No es un golpe brusco: es una entrega elástica, perfecta para enlazar curvas con ritmo constante.¿Qué tal acelera y qué prestaciones ofrece en conducción real?
En cifras, ronda 0-100 km/h en torno a 7,0 s y una punta aproximada de 245 km/h. En la práctica se percibe rápido por la respuesta inmediata del atmosférico y por su peso contenido cercano a 1.260 kg. A ritmos de carretera, gana velocidad con facilidad y transmite sensación de control, más de precisión que de potencia desbordante.¿Cómo es su chasis y qué aporta el esquema transaxle?
El SZ usa arquitectura transaxle: caja de cambios y diferencial atrás, equilibrando masas con un reparto cercano al 50/50. Eso se traduce en un paso por curva muy estable y una trasera que acompaña con fidelidad. La suspensión (doble triángulo delante y De Dion detrás) ofrece apoyo sólido y lectura clara del asfalto, ideal para conducción fina.¿Es un coche exigente o fácil de llevar rápido?
Es un deportivo honesto: comunica mucho y avisa antes de irse. La dirección ofrece información constante y el tren delantero entra con decisión. Si fuerzas, la trasera puede insinuarse, pero lo hace de forma progresiva, premiando manos suaves y gas medido. No es un coche moderno filtrado: exige atención, y por eso resulta tan envolvente en secundarias.¿Cómo es el interior del Alfa Romeo SZ y qué sensación transmite?
El habitáculo es funcional y muy ochentero, con posición de conducción baja y enfoque deportivo. Los asientos sujetan bien y el volante queda cerca, invitando a conducir con precisión. Los materiales no buscan lujo, sino propósito: mandos directos, visibilidad peculiar por sus formas y un ambiente de coche de serie corta. Todo refuerza la sensación de pieza especial para conducir.¿Qué lo diferencia del Alfa Romeo RZ y por qué importa?
El SZ es el coupé; el RZ (1992-1994) es el roadster derivado, también muy limitado. El SZ se siente más rígido y cerrado, con una respuesta más inmediata en apoyo. El RZ añade disfrute a cielo abierto, pero pierde algo de sensación de bloque compacto. Si tu prioridad es precisión de chasis y lectura del asfalto, el SZ suele sentirse más incisivo.¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar?
Clave: distribución (correa) y estado del V6, refrigeración, fugas y puesta a punto de inyección. En chasis, silentblocks, frenos, amortiguación y alineado son vitales: un SZ desajustado pierde magia. La carrocería de paneles compuestos requiere revisiones de ajustes y anclajes. Lo ideal es historial completo y especialistas Alfa transaxle: la conducción depende de que todo esté en tolerancia.¿Es un clásico recomendable para uso frecuente o para colección?
Es más disfrutable como clásico de fin de semana: su valor está en el tacto y en la experiencia, no en la practicidad. En trayectos cortos y carreteras con curvas, ofrece una conexión mecánica muy rara hoy. Para uso diario, su ergonomía y edad lo hacen menos cómodo. Como pieza de colección, su producción limitada y carácter lo colocan entre los Alfa más buscados.¿Qué valor tiene en el mercado y qué influye en su precio?
El precio varía mucho según estado, originalidad y mantenimiento, pero suele moverse en rangos de seis cifras en euros en buenas unidades. Influyen: kilometraje documentado, pintura correcta, interior intacto, llantas y componentes originales, y si mantiene especificación de fábrica. Un SZ bien conservado se paga por su pureza: cuanto más “sin inventos” y mejor ajustado, más deseable.¿Qué rivales tenía y cómo se posiciona frente a ellos?
En época se comparaba con coupés deportivos de finales de los 80: Porsche 944/968, BMW M3 E30 o algunos japoneses GT. El SZ no busca la facilidad ni el refinamiento alemán; ofrece carácter italiano, sonido V6 y un chasis transaxle muy comunicativo. Es menos polivalente, pero más emocional en conducción a ritmo, por cómo transmite agarre y equilibrio.¿Qué debes comprobar antes de comprar un Alfa Romeo SZ?
Revisa documentación y número de unidad, historial de distribución, temperatura en uso real y ausencia de sobrecalentamientos. Prueba frenos y estabilidad en frenada fuerte: debe ir recto. Comprueba holguras en suspensión y transmisión, y que el cambio entre con precisión. Observa ajustes de paneles y posibles reparaciones. Un buen SZ se siente tenso, alineado y con motor redondo desde abajo.Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.