Allard K2: 85 CV, V8 y 3622 cc de carácter clásico
Con 85 cv, el Allard K2 entrega una respuesta progresiva que invita a conducir con calma y precisión. Sus 8 cilindros aportan un pulso mecánico continuo: el sonido acompaña cada cambio de ritmo y hace la experiencia más física. Los 3622 cc se notan en el empuje desde bajas vueltas, facilitando una marcha larga y relajada, con una sensación de control directo en carretera.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Allard K2? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Allard
Allard es una firma británica ligada a la era dorada del deportivo artesanal, donde el chasis, el motor y el conductor formaban un conjunto directo. Al volante, la experiencia se siente mecánica y cercana: dirección comunicativa, reacciones vivas y un sonido que acompaña cada cambio de ritmo. Repasamos su historia, los modelos más representativos y el legado que dejó en la cultura del rendimiento clásico.Versiones de Allard K2
3.6L 8 cil 85 cv Manual (1950 - 1952 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
3
Cilindrada
3.622 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
85 CV
Potencia (kW)
63 kW
Potencia (PS)
86 PS
Par
-
Peso
1195 kg
Longitud
4.270 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
3.9 (1952 - 1952 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
3.915 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
4.270 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
4.4 (1951 - 1951 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
4.375 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
-
Longitud
4.270 mm
Anchura
1.810 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
2.700 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Allard K2
¿Qué es el Allard K2 y qué tipo de coche representa?
El Allard K2 es un roadster británico de posguerra, creado para combinar ligereza y músculo a la vieja escuela: chasis simple, carrocería abierta y mecánica de gran cilindrada. Nace de la filosofía Allard de “potencia americana, tacto europeo”. Al volante se siente directo y físico, con una conducción que premia manos firmes y anticipación, más cercana a la competición que al turismo cómodo.¿Qué motores podía montar el Allard K2 y cómo se sienten en marcha?
El K2 se ofreció con motores de seis y ocho cilindros, frecuentemente de origen americano (V8 de gran par) y, según unidades, opciones británicas. Lo importante es la entrega: mucho empuje desde muy abajo, sin necesidad de estirar cada marcha. La respuesta al acelerador es inmediata y contundente, ideal para salir de curvas con tracción “a golpe de par”, con un sonido grave y mecánico.¿Qué prestaciones ofrece y cómo se traducen en sensaciones?
En un coche ligero y abierto, incluso cifras “modestas” se sienten grandes: aceleraciones vivas, recuperaciones contundentes y una velocidad sostenida que exige respeto. El K2 transmite velocidad por el viento, el ruido de rodadura y la cercanía del motor. No es un coche de refinamiento moderno; es de sensaciones crudas: vibración, temperatura, olor a gasolina y un ritmo alto a base de decisión.¿Cómo es el chasis y el comportamiento dinámico del Allard K2?
Allard priorizaba simplicidad y efectividad: chasis robusto y soluciones de suspensión pensadas para aguantar potencia y uso exigente. En carretera se nota “analógico”: dirección con peso, tren delantero que pide tacto y un eje trasero que puede moverse si se acelera pronto. Con asfalto bacheado trabaja más que un deportivo moderno, pero premia con comunicación constante.¿Cómo frena y qué debes esperar en conducción real?
El frenado en un clásico como el K2 requiere anticipación: pedal con más recorrido, tacto menos asistido y fatiga si se exige durante mucho tiempo. Bien ajustado, frena con progresividad, pero la clave es conducir con margen, usando el freno motor y trazadas limpias. La sensación es de control mecánico, no de electrónica: todo depende del pie y del estado del conjunto.¿Qué tal es la experiencia de conducción en carretera abierta?
A cielo abierto, el K2 convierte cada tramo en un evento: el viento golpea, el motor domina la cabina y la carretera se siente cercana. El coche invita a enlazar curvas con suavidad, midiendo el gas para mantener el equilibrio. En rectas, el par empuja con autoridad; en curvas, la comunicación del chasis te habla. Conducirlo es participar, no solo desplazarse.¿Es un coche cómodo y utilizable hoy en día?
Su usabilidad es la de un clásico deportivo: posición de conducción baja, aislamiento limitado, calor mecánico y espacio justo. En trayectos cortos es adictivo; en viajes largos pide pausas. La clave está en la puesta a punto: refrigeración, encendido, carburación y frenos. Si está bien mantenido, puede convivir con rutas dominicales y eventos, pero no es un coche de uso diario.¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar en un Allard K2?
Hay que vigilar corrosión en chasis y anclajes, holguras de suspensión, estado de dirección y alineación. En motores V8 antiguos: refrigeración, fugas, carburador y sistema de encendido; en transmisión: embrague y crucetas. Los frenos requieren ajuste periódico. La sensación de “coche fino” llega con mantenimiento constante: cuando está al día, el K2 se vuelve más preciso y confiable.¿Qué valor tiene como clásico y qué lo hace relevante para coleccionistas?
El Allard K2 interesa por su mezcla cultural: ingeniería británica con potencia de gran cilindrada, además del aura deportiva de la marca en la época. Su relevancia es emocional y dinámica: ofrece una conducción intensa sin filtros, y una estética de roadster musculoso. Para coleccionistas, cuenta la originalidad de la mecánica, la calidad de la restauración y la documentación histórica del ejemplar.¿Qué debes comprobar antes de comprar un Allard K2?
Revisa números de chasis y motor, historial de restauración y coherencia de especificaciones, porque hay conversiones y cambios de mecánica. Comprueba temperaturas en marcha, presión de aceite en caliente y estabilidad al frenar. Busca holguras en dirección y ruidos de transmisión. Un K2 correcto se siente sólido y alineado; uno cansado transmite flotación, vibración excesiva y frenadas irregulares.¿Cómo se compara el Allard K2 con otros roadsters clásicos de su época?
Frente a roadsters británicos más ligeros y de menor cilindrada, el K2 suele ofrecer más par y una sensación más “muscle” al acelerar. En comparación con deportivos más refinados, aquí manda lo mecánico: más ruido, más trabajo y más carácter. Es menos delicado en concepto, más visceral en respuesta. Si buscas conducción comunicativa y empuje desde abajo, el K2 encaja.¿Qué tipo de conductor disfrutará más del Allard K2?
Lo disfrutará quien valore la conducción como oficio: manos, pies y oído trabajando juntos. Es ideal para quien quiera sentir el coche moverse y aprender su ritmo, sin depender de asistencias. También para amantes de motores grandes y respuesta inmediata. No es para quien busca silencio o comodidad; es para quien busca carreteras secundarias, conducción anticipada y la recompensa de dominar un clásico con carácter.Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.