Alpine A 108: 49 CV y motor 904 cc
Con 49 CV, 4 cilindros y 904 cc, el Alpine A 108 apuesta por la ligereza para convertir cada km en una experiencia viva. La potencia no abruma: acompaña con una entrega suave y progresiva que invita a estirar marchas y escuchar el motor trabajar. En carreteras reviradas, su tamaño y peso contenidos se traducen en agilidad, guiando el coche con precisión y un tacto clásico que conecta manos y asfalto.
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Alpine A 108? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Alpine
Alpine representa la deportividad francesa entendida como ligereza, precisión y respuesta inmediata. Al volante, cada curva se siente limpia y conectada, con una dirección que invita a trazar con confianza y un chasis pensado para mantener el ritmo sin esfuerzo. Su ADN nace de la competición y se traduce en una filosofía clara: rendimiento real, equilibrio dinámico y placer de conducción en carretera abierta.Versiones de Alpine A 108
Coupe (1961 - 1962 )
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
845 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
49 CV
Potencia (kW)
37 kW
Potencia (PS)
50 PS
Par
58 Nm
Peso
595 kg
Longitud
3.990 mm
Anchura
1.490 mm
Altura
1.230 mm
Batalla
2.170 mm
Depósito
28 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Mille Milles (1957 - 1957 )
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
904 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
49 CV
Potencia (kW)
37 kW
Potencia (PS)
50 PS
Par
68 Nm
Peso
550 kg
Longitud
3.700 mm
Anchura
1.450 mm
Altura
1.280 mm
Batalla
2.110 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Alpine A 108
¿Qué es el Alpine A108 y por qué interesa hoy?
El Alpine A108 es un deportivo ligero francés de los 60, pensado para ganar velocidad con pocos kilos. Con su carrocería estilizada y mecánicas Renault, transmite una conducción de “coche pequeño, carreteras grandes”: dirección viva, reacciones rápidas y esa sensación de ir sentado muy cerca del asfalto. Más que potencia bruta, ofrece ritmo y precisión en tramos revirados.¿Cómo se siente al conducirlo en carreteras secundarias?
En una comarcal, el A108 se disfruta por su bajo peso y centro de gravedad. La sensación dominante es agilidad: enlaza curvas con mínima inercia y pide conducir con manos suaves. El chasis comunica el agarre con claridad y el coche “respira” el firme, como un kart clásico. A velocidades moderadas ya transmite emoción, sin necesidad de cifras enormes.¿Qué motores montaba el Alpine A108 y qué carácter tienen?
El A108 se ofreció con motores Renault de la época, en cilindradas pequeñas y medias, priorizando ligereza y respuesta. En conducción se perciben como mecánicas elásticas: suben de vueltas con alegría, empujan de forma progresiva y permiten llevar marchas largas en curvas lentas. No es un “muscle”, es un bisturí: premia mantener el motor alegre y el coche fluyendo.¿Qué rendimiento puedes esperar (velocidad y aceleración) en términos reales?
Según versión, el A108 podía rondar potencias modestas para estándares actuales, pero su peso contenido hace que la sensación sea más intensa de lo que dicen los números. En marcha, el coche gana velocidad con ligereza y mantiene cruceros alegres sin esfuerzo aparente. La aceleración se siente inmediata por la poca masa, y la velocidad máxima llega con un sonido mecánico presente.¿Cómo es el chasis y qué aporta a la experiencia?
El A108 apuesta por un planteamiento sencillo y eficaz: estructura ligera y suspensiones pensadas para carreteras reales. La sensación al volante es de coche “transparente”: notas transferencia de pesos y apoyos con claridad, lo que te permite ajustar la trayectoria con el gas. No es un coche que te aisle; te implica. En buen asfalto es preciso; en bacheado, exige tacto.¿Qué tal frenos y dirección en un clásico así?
En un A108, la dirección se siente directa y muy comunicativa, con un peso natural que aumenta al apoyar. Los frenos, acordes a su época, piden anticipación: no se conducen como los actuales, pero al tener poco peso responden bien si están al día. La experiencia es más “analógica”: dosificas con el pie, y el coche te cuenta lo que pasa.¿Es cómodo para usarlo hoy o es solo para disfrutar?
Su comodidad es la de un deportivo clásico: postura baja, habitáculo compacto y aislamiento limitado. En trayectos cortos, la sensación es especial porque vas integrado en la máquina; en viajes largos puede cansar por ruido y suspensión firme. No es un coche de “diario” moderno, pero sí una pieza para escapadas y concentraciones, donde cada kilómetro se vive con intención.¿Cómo es el interior y la posición de conducción del Alpine A108?
El interior del A108 es funcional y ligero: mandos simples, instrumentación clara y poco “extra” que distraiga. La posición es baja, con piernas estiradas y el volante cerca, lo que te mete en la conducción desde el primer metro. La sensación es de cockpit clásico: ves aletas y capó, y todo sucede cerca. Es un coche que se conduce con el cuerpo.¿Qué consumo y mantenimiento esperar de un Alpine A108?
El consumo depende del motor y del uso, pero la clave es que no exige cifras desorbitadas si se conduce suave; aun así, al ir alto de vueltas puede subir. El mantenimiento pide mentalidad de clásico: revisiones frecuentes, carburación bien ajustada y atención a frenos, refrigeración y gomas. Bien puesto a punto es fiable, pero no tolera “dejarlo estar” como un coche moderno.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?
Antes de comprar, revisa estado estructural, corrosión si aplica en elementos metálicos, alineación del chasis y calidad de reparaciones. Comprueba frenos, holguras de dirección, suspensiones y posibles fugas. En motor, atención a compresión, temperatura y estabilidad de ralentí (carburación). También es clave la autenticidad: números, especificación y documentación. Un A108 sano se nota por cómo rueda recto y fino.¿Qué valor tiene como clásico y qué versiones interesan más?
Como clásico, el A108 interesa por su vínculo con la competición y la escuela Alpine: ligereza, eficacia y diseño. El valor varía muchísimo por originalidad, estado y versión, con primas claras para unidades bien documentadas y restauraciones de calidad. Conduciéndolo, entiendes por qué: ofrece sensaciones puras a velocidades razonables. La mejor “versión” suele ser la más auténtica y mejor mantenida, no la más potente.¿Para quién es el Alpine A108 y qué alternativa moderna se le parece?
Es para quien prioriza tacto, ligereza y conducción de precisión, y acepta las reglas de un clásico: compromiso, mantenimiento y poca asistencia. Si buscas sensaciones modernas parecidas, un Alpine A110 actual comparte filosofía de agilidad, aunque con más potencia y ayudas. Aun así, el A108 ofrece algo distinto: conexión mecánica directa, sin filtros, donde cada curva se construye con tus manos y tu pie.Opiniones de usuarios
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