Alvis TC: 100 CV y 6 cilindros en 2993 cc

Con 100 CV y un 6 cilindros de 2993 cc, el Alvis TC entrega una respuesta progresiva que se siente más como empuje continuo que como golpe. La cilindrada llena el acelerador con suavidad, y el seis en línea acompaña con un sonido grave y educado a cada cambio de ritmo. Es un clásico pensado para rodar con calma, precisión y distancia.

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Sobre la marca de coches Alvis

Ponerse al volante de un Alvis es viajar a la era dorada del automovilismo británico: dirección comunicativa, ritmo sereno y una sensación de calidad hecha a mano. La marca destacó por su ingeniería refinada, carrocerías de gran porte y un enfoque claro en el confort y la clase. Repasamos su historia, sus modelos más representativos y el legado que mantiene vivo su nombre.

Versiones de Alvis TC

21 3.0 (1953 - 1953 )

Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
2.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
100 CV
Potencia (kW)
74 kW
Potencia (PS)
101 PS
Par
221 Nm
Peso
1435 kg
Longitud
4.630 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
2.840 mm
Depósito
64 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Alvis TC

¿Qué es el Alvis TC y por qué es tan apreciado por los aficionados?

El Alvis TC es un deportivo británico de posguerra, producido entre 1948 y 1950, que combina refinamiento con una conducción muy “mecánica” y comunicativa. Sus líneas clásicas y su enfoque de gran turismo lo hacen especial: no es un coche de golpes de efecto, sino de calidad percibida y tacto. Al volante se siente elegante, con respuestas progresivas y un ritmo natural en carreteras secundarias.

¿Qué motor monta el Alvis TC y cómo se siente en marcha?

Monta un seis cilindros en línea de 3.0 litros (2.993 cm³) con alrededor de 83–90 CV según especificación. En conducción se percibe suave y lleno desde medio régimen, más pensado para empujar con continuidad que para estirar con rabia. La entrega es sedosa, con un sonido grave y educado. Es un motor que invita a mantener un crucero fluido, disfrutando de la inercia y del par.

¿Qué prestaciones ofrece el Alvis TC en cifras y en sensaciones?

Según carrocería y desarrollo, alcanza aproximadamente 140–150 km/h, con un 0–100 km/h en torno a 20–22 segundos. En sensaciones, lo importante no es el sprint sino el paso sostenido: el coche gana velocidad con calma y convicción, y se disfruta más enlazando curvas a ritmo constante. A velocidades medias transmite aplomo, y el conductor aprende a anticipar, dosificar y conducir “redondo”.

¿Cómo es la caja de cambios del Alvis TC y qué tacto tiene?

Suele montar una caja manual de 4 velocidades, en muchas unidades con sincronización parcial (dependiendo del año y versión). El tacto es directo, con recorridos algo largos y una mecánica que se nota en la mano. La conducción pide coordinación: subir marchas con suavidad y, al reducir, acompañar el régimen para evitar tirones. Ese diálogo con la transmisión forma parte del encanto clásico del TC.

¿Cómo se comporta el Alvis TC en curvas y qué transmite la dirección?

El chasis prioriza estabilidad y progresividad. La dirección es más lenta que en coches modernos, pero rica en información: notas el peso en el tren delantero y cómo el coche se apoya antes de girar. En carreteras reviradas no se conduce “a golpes”, sino trazando con limpieza. El Alvis premia la suavidad: frenar recto, soltar, apoyar y dejar que el coche fluya.

¿Qué suspensión y frenos lleva el Alvis TC y cómo afectan a la conducción?

Con suspensión delantera independiente (por muelles helicoidales) y eje trasero rígido con ballestas, el TC filtra con nobleza, aunque se percibe el firme en baches. Los frenos, normalmente de tambor, requieren anticipación: funcionan bien si están bien ajustados, pero piden presión y distancia. La experiencia es más analógica: planificas la frenada, aprovechas el freno motor y mantienes el ritmo constante.

¿Qué consumo puede tener un Alvis TC y qué autonomía es razonable esperar?

El consumo suele moverse aproximadamente entre 13 y 18 l/100 km, según puesta a punto, carburación, desarrollo y estilo de conducción. En sensaciones, es un coche que no invita a acelerones, así que a cruceros moderados puede ser relativamente estable. La autonomía dependerá del depósito y del estado del sistema de combustible, pero conviene planificar rutas y paradas como parte del viaje clásico.

¿Qué tipos de carrocería existen en el Alvis TC y cómo cambia la experiencia?

Se ofreció con distintas carrocerías, incluyendo saloon (berlina) y variantes abiertas de estilo tourer/convertible según fabricante y mercado. La berlina aporta más aislamiento y una sensación de gran turismo formal; las versiones abiertas acercan el sonido del seis cilindros, el olor a mecánica y el aire en el habitáculo. En ambos, el coche se vive más por el ritmo y el tacto que por la velocidad pura.

¿Cómo es el interior del Alvis TC y qué calidad transmite?

El interior suele destacar por materiales tradicionales: madera, instrumentación clara y tapicerías de corte clásico. La ergonomía es la de su época: pedales y volante grandes, y mandos con cierta separación. En marcha, esa atmósfera se traduce en calma: escuchas el motor, sientes vibraciones finas y percibes el coche como un objeto bien hecho. Es un entorno que invita a conducir con guantes y paciencia.

¿Qué hay que revisar antes de comprar un Alvis TC clásico?

Conviene inspeccionar corrosión en chasis y bajos, holguras en dirección y suspensión, estado de frenos de tambor, sistema eléctrico, carburadores y posibles fugas. La mecánica es robusta, pero la calidad de la restauración lo es todo. En prueba dinámica, busca una entrega suave sin tirones, temperatura estable y frenadas rectas. Un TC bien afinado se siente fluido; uno cansado, pesado y poco preciso.

¿Qué mantenimiento y recambios son habituales en el Alvis TC?

Requiere mantenimiento preventivo: lubricación adecuada, ajuste de encendido, sincronización de carburación y revisión periódica de frenos y rodamientos. Los recambios pueden depender de especialistas y clubes, así que es clave la trazabilidad. En sensaciones, un coche bien mantenido cambia por completo: el motor gira más redondo, la caja entra con menos resistencia y el coche rueda con menos esfuerzo, más “fino” en carretera.

¿Para qué tipo de conductor y uso encaja mejor el Alvis TC hoy?

Encaja con quien busca un clásico para disfrutar de carreteras secundarias, concentraciones y escapadas tranquilas, más que para tráfico urbano diario. Es un coche que premia la técnica suave y la anticipación, y que devuelve una conducción con textura: dirección habladora, motor elástico y frenos que piden respeto. Si te gusta conducir por sensaciones y no por pantallas, el TC tiene mucho que decir.

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