Alvis TC 21: refinamiento británico con 105 CV
Con 105 CV, el Alvis TC 21 entrega un empuje sereno que se siente más como una ola constante que como un golpe brusco, ideal para viajar con calma y estilo. Su motor de 6 cilindros y 2.993 cc aporta una respuesta progresiva y un funcionamiento sedoso, convirtiendo cada aceleración en un gesto elegante. Un clásico británico pensado para saborear la carretera con confort y control.
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Sobre la marca de coches Alvis
Ponerse al volante de un Alvis es viajar a la era dorada del automovilismo británico: dirección comunicativa, ritmo sereno y una sensación de calidad hecha a mano. La marca destacó por su ingeniería refinada, carrocerías de gran porte y un enfoque claro en el confort y la clase. Repasamos su historia, sus modelos más representativos y el legado que mantiene vivo su nombre.Versiones de Alvis TC 21
3.0L 6 cil 100 cv Manual (1953 - 1954 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
2.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
100 CV
Potencia (kW)
74 kW
Potencia (PS)
101 PS
Par
221 Nm
Peso
1440 kg
Longitud
4.630 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.580 mm
Batalla
2.840 mm
Depósito
64 L
Velocidad máx.
160 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
3.0L 6 cil 105 cv Manual (1955 - 1955 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
5
Cilindrada
2.993 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
105 CV
Potencia (kW)
78 kW
Potencia (PS)
106 PS
Par
221 Nm
Peso
1450 kg
Longitud
4.810 mm
Anchura
1.680 mm
Altura
1.590 mm
Batalla
2.840 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
164 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Alvis TC 21
¿Qué es el Alvis TC 21 y por qué tiene tanta personalidad?
El Alvis TC 21 (1950-1953) es una berlina y “drophead coupé” británica de postguerra, pensada para viajar rápido con refinamiento. Con su seis cilindros en línea de 3,0 litros (alrededor de 90-100 CV según versión), no busca cifras agresivas: ofrece un empuje lleno desde abajo y un ritmo de crucero sereno. Al volante se siente sólido, aristocrático y muy mecánico.¿Cómo se siente su motor 3.0 de seis cilindros en el día a día?
El 3.0 de seis cilindros en línea destaca por suavidad y elasticidad: acelera con una progresión redonda más que con “patada”. Con un par aprovechable a medio régimen, permite rodar sin estar jugando con el cambio, ideal para carreteras secundarias. Su sonido es grave y educado, más de ingeniería fina que de estridencias. En ciudad pide anticipación por inercias y frenos.¿Qué prestaciones ofrece y cómo se traducen en sensaciones reales?
Según carrocería y puesta a punto, ronda los 140 km/h de punta y un 0-100 km/h en el entorno de 20 segundos. En conducción real eso significa que no corre “a la fuerza”, sino con continuidad: gana velocidad con calma y sostiene un crucero cómodo. Lo agradable es la ausencia de vibraciones y la estabilidad a ritmos medios-altos. Pide conducción fluida, sin brusquedades.¿Cómo es la dirección y la conducción en carreteras reviradas?
La dirección, generalmente sin asistencia, transmite mucho peso y lectura del asfalto: requiere manos firmes a baja velocidad, pero en marcha se vuelve más natural. En curvas enlazadas se conduce mejor “redondeando” trazadas, aprovechando su equilibrio y evitando movimientos secos. No es un coche para atacar vértices, sino para mantener un ritmo constante y elegante. El chasis premia la precisión suave.¿Qué tal frena un Alvis TC 21 y qué debes esperar?
Con frenos de tambor (habituales en la época), la clave es la anticipación. En uso normal funcionan con progresividad, pero en bajadas largas o conducción viva pueden fatigar antes que un sistema moderno. La sensación es de pedal con recorrido y necesidad de planificar. A cambio, el coche invita a conducir con margen, disfrutando de la inercia y del balanceo controlado.¿Qué cambios y versiones existen dentro del TC 21?
El TC 21 se asocia a distintas evoluciones y denominaciones comerciales (incluyendo variantes con mejoras de carburación y puesta a punto), además de carrocerías saloon y drophead. También hubo unidades con carroceros externos en series limitadas. En la práctica, las diferencias se notan en respuesta del motor y equipamiento. Para el comprador, lo decisivo es historial, originalidad y estado del sistema eléctrico y frenos.¿Cómo es por dentro y qué experiencia ofrece su habitáculo?
El interior es de club británico: madera, tapicería cuidada y una ergonomía clásica, con instrumentación clara y mandos con tacto mecánico. La postura es erguida, con buena visibilidad y sensación de “mando” sobre el capó largo. En ruta se aprecia el aislamiento razonable para su era y la calidad de rodadura. Viajar en él es un ritual: pausado, sensorial y muy analógico.¿Es un coche cómodo para viajar y hacer turismo clásico?
Sí, especialmente en carreteras nacionales y tramos amplios, donde el seis cilindros sostiene un ritmo constante sin esfuerzo aparente. La suspensión prioriza confort y absorbe baches con un vaivén típico de la época, más “flotante” que firme. En autopista moderna puede ir bien, pero no le sientan los cambios bruscos de velocidad. Brilla en etapas largas y paradas con encanto.¿Qué consumo y mantenimiento puedes esperar en uso real?
El consumo suele moverse en cifras de clásico grande: aproximadamente 12-16 l/100 km según estado, carburación y uso. No es un coche de bajo coste por mantenimiento: exige revisiones de encendido, carburadores, refrigeración y frenos con criterio. La recompensa es una mecánica noble y agradecida si está bien ajustada. Conduciendo suave, el motor se siente relajado y durable.¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?
Revisa corrosión en bajos, pasos de rueda y anclajes de suspensión; en clásicos británicos de esta edad es crucial. Comprueba estado del sistema eléctrico, fugas, temperatura en tráfico y equilibrio de frenos. La caja y el embrague deben operar sin ruidos ni rascados. Un historial de restauración documentada vale más que un brillo superficial. Debe arrancar fácil y mantener ralentí estable.¿Cómo es su valor como clásico y qué lo hace deseable?
El Alvis TC 21 atrae por su combinación de elegancia discreta y ingeniería refinada, menos común que Jaguar o Rover equivalentes. Su valor se sostiene por rareza, calidad de acabados y un carácter de gran turismo tranquilo. No es un “muscle” de época: es distinción en movimiento. Bien conservado, ofrece presencia en eventos y una conducción que seduce por su autenticidad mecánica.¿Para quién tiene sentido hoy un Alvis TC 21?
Tiene sentido para quien busca un clásico utilizable, con porte y tacto de posguerra, más enfocado a paseos largos que a conducción deportiva. Si te gusta conducir con planificación, sentir el peso del volante y escuchar un seis cilindros trabajando sin prisas, encaja. También es ideal para coleccionistas que valoran marcas británicas menos masivas. Exige mimo, pero devuelve carácter y calma.Opiniones de usuarios
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