Maserati Royale: 297 CV, V8 4.930 cc y lujo clásico
Con 297 CV, el Maserati Royale transforma cada aceleración en una ola de empuje continuo, ideal para adelantamientos con aplomo. Su V8 de 8 cilindros y 4.930 cc traduce la cilindrada en un bramido grave y una respuesta llena desde bajas vueltas, aportando suavidad en autopista y carácter en carretera. Un gran turismo de presencia clásica, pensado para devorar kilómetros con serenidad y autoridad.
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Sobre la marca de coches Maserati
Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.Versiones de Maserati Royale
4.9L 8 cil 296 cv Automática Sedán (1986 - 1990 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
4.930 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
296 CV
Potencia (kW)
221 kW
Potencia (PS)
300 PS
Par
-
Peso
1940 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.810 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
4.9L 8 cil 297 cv Automática Sedán (1987 )
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
4.930 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
297 CV
Potencia (kW)
221 kW
Potencia (PS)
301 PS
Par
-
Peso
1940 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.810 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Maserati Royale
¿Qué es el Maserati Royale y por qué tiene tanta presencia?
El Maserati Royale es una berlina de lujo derivada del Quattroporte III (años 80), creada para ofrecer una experiencia más señorial y exclusiva. Se fabricó en una serie muy corta, lo que aumenta su aura de pieza de colección. Al volante transmite aplomo: dirección asistida pensada para maniobrar con calma, aislamiento notable y una sensación de “gran turismo” elegante, más enfocada a viajar que a correr.¿Cómo se siente su motor V8 en conducción real?
Bajo el capó suele montar un V8 atmosférico de 4,9 litros, con entrega progresiva y un empuje lleno desde medio régimen. En carretera se percibe como un motor de cúpula: no pide ir alto de vueltas para mover el coche con autoridad. El sonido es grave y mecánico, más de gran cilindrada que de deportivo nervioso, acompañando aceleraciones largas y sostenidas.¿Qué tal es en autopista y viajes largos?
En autopista el Royale se disfruta por estabilidad y serenidad. Su batalla y enfoque de berlina grande favorecen una pisada sólida, especialmente en rectas rápidas, donde el coche “asienta” y filtra irregularidades con tacto clásico. La velocidad se acumula sin dramatismo: más sensación de desplazarse en un salón rodante que de ir atacando. Ideal para etapas largas y ritmo constante.¿Cómo es la suspensión y el confort a bordo?
La suspensión prioriza el confort, con un tarado pensado para absorber baches y juntas sin transmitir sequedad. En ciudad se nota el tamaño, pero la suavidad de marcha y la entrega del V8 hacen que avance con facilidad. En carreteras secundarias aparece su carácter: balancea más que una berlina moderna, pero lo compensa con una calidad de rodadura envolvente y tranquila.¿Qué sensaciones ofrece la dirección y el comportamiento en curvas?
La dirección es asistida y de enfoque confortable, con un tacto más ligero que comunicativo. En curvas el Royale invita a una conducción fluida: trazadas amplias, entradas suaves y aceleración progresiva a la salida. No es un coche para enlazar giros con agresividad; su punto fuerte es la compostura y la sensación de masa bien sostenida, con reacciones nobles si se le trata con respeto.¿Cómo es el interior y qué transmite al sentarse dentro?
Dentro se percibe un lujo clásico, con cuero, madera y un diseño de época orientado al confort. La posición de conducción es de berlina tradicional: asiento amplio, visibilidad generosa y mandos pensados para viajar. La sensación dominante es de ceremonia: puertas grandes, materiales cálidos y un ambiente que invita a conducir sin prisa. Es más “gran salón” que cabina deportiva, y se nota.¿Qué equipamiento y detalles lo diferencian frente al Quattroporte III?
El Royale se concibió como una versión más exclusiva, con acabados y dotación reforzados según mercado: mejor tratamiento de interior, detalles específicos y una puesta a punto enfocada al lujo. Esa diferenciación se percibe en la experiencia: más silencio, más suavidad, más sensación de automóvil representativo. No busca reinventar el modelo base, sino elevarlo hacia un uso de chófer o de viaje distinguido.¿Qué consumo y mantenimiento cabe esperar en un V8 clásico de lujo?
Un V8 atmosférico grande implica consumos altos para estándares actuales, especialmente en ciudad, donde el peso y la cilindrada se hacen notar. En carretera, a ritmo estable, puede volverse más razonable, pero siempre dentro de lo propio de un clásico. El mantenimiento exige mimo: revisiones, sistema de refrigeración, encendido y fugas. Con un especialista, la conducción se vuelve más fiable y placentera.¿Es un coche recomendable como clásico para usar o para coleccionar?
Por su producción limitada, el Royale tiene un perfil claro de colección, pero se disfruta más cuando rueda. Conducirlo aporta sensaciones que no se obtienen en un moderno: inercia, sonido V8, tacto de mandos y confort antiguo. Como clásico usable exige planificación: garaje, mantenimientos preventivos y piezas. A cambio, ofrece un viaje con carácter, presencia y una elegancia de otra época.¿En qué debería fijarme al comprar un Maserati Royale hoy?
Lo clave es el historial: mantenimientos documentados, especialistas que lo hayan atendido y estado real de motor y caja. Revisar refrigeración, sistemas eléctricos, corrosión y desgaste de interior es vital, porque restaurar puede ser costoso. En prueba dinámica, busca temperatura estable, ralentí fino y frenada recta. Un buen ejemplar se siente sólido y silencioso, con empuje lleno sin tirones ni vibraciones.Rivales de Maserati Royale
El Maserati Royale ocupa un lugar poco frecuentado en la historia moderna de la marca: el de la berlina de representación con alma mecánica y una puesta en escena pensada para viajar rápido, lejos y con una elegancia deliberadamente italiana.Concebido como una evolución de la gran berlina de la casa, su planteamiento se apoya en un gran V8 atmosférico de cilindrada generosa, entregado con suavidad pero con una reserva de empuje que aparece con solo insinuar el acelerador.
Frente a rivales alemanes y británicos, el Royale no busca la precisión quirúrgica ni el aislamiento absoluto como fin en sí mismo; propone, más bien, un equilibrio entre presencia, confort de gran turismo y una respuesta mecánica que se siente “de motor grande”, con un carácter más emocional que clínico. En su rivalidad natural, el Mercedes-Benz 560 SEL (W126) representa la interpretación más racional del lujo: ingeniería orientada a la durabilidad, un V8 con mucho par y una calidad de rodadura que prioriza el silencio y la estabilidad a alta velocidad.
Donde el Maserati seduce por carácter y exclusividad, el Mercedes contesta con reputación, refinamiento y una sensación de solidez que marcó época. El BMW 735i (E32) juega otra carta: la del dinamismo dentro del segmento.
Con su seis cilindros en línea, menos voluminoso y más progresivo, ofrece una respuesta muy homogénea y un chasis con mayor vocación de conductor.
Es un rival directo para quien valora el equilibrio y la agilidad en carretera por encima de la teatralidad mecánica de un V8 grande. Por su parte, el Jaguar XJ12 (Serie III) encarna el lujo británico clásico, con un V12 suave y una entrega sedosa, más orientada al planeo rápido que a la contundencia.
Frente al enfoque italiano del Royale, el Jaguar ofrece una forma distinta de prestigio: menos italiana en gestos, más aristocrática en modales. A nivel técnico, la comparativa deja clara la personalidad del Maserati Royale: potencia alta para su época, cilindrada V8 de gran tamaño y un planteamiento que mira de frente a las berlinas de representación más respetadas del momento, pero con una exclusividad que hoy sigue siendo parte esencial de su atractivo.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura | Potencia |
| Maserati Royale | 4.9 L (≈ 4.930 cc) | V8 atmosférico | ≈ 300 CV |
| Mercedes-Benz 560 SEL (W126) | 5.5 L (≈ 5.547 cc) | V8 atmosférico | ≈ 272 CV |
| BMW 735i (E32) | 3.4 L (≈ 3.430 cc) | L6 atmosférico | ≈ 218 CV |
| Jaguar XJ12 (Serie III) | 5.3 L (≈ 5.343 cc) | V12 atmosférico | ≈ 295 CV |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026