Mercedes-Benz GLK-Class: 298 CV V6 3.5
El Mercedes-Benz GLK-Class con 298 CV, 6 cilindros y 3.500 cc ofrece una entrega de potencia llena y progresiva: pisa el acelerador y sientes un empuje constante, sin tirones, ideal para adelantar con calma. El V6 aporta un sonido redondo y una suavidad que se traduce en viajes más descansados. Su carácter premium se percibe en la forma de rodar, estable y segura, tanto en ciudad como en autopista.
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Sobre la marca de coches Mercedes-Benz
Ponerse al volante de un Mercedes-Benz es notar cómo el confort y la tecnología se alinean para hacer cada trayecto más sereno. La marca alemana combina diseño sofisticado, seguridad avanzada y una calidad percibida que se siente en cada mando. Desde la suavidad de marcha en ciudad hasta la estabilidad en autopista, Mercedes-Benz transmite confianza y precisión, con una identidad premium reconocible.Versiones de Mercedes-Benz GLK-Class
GLK250 BlueTEC 4MATIC 4dr SUV AWD (2.1L 4cyl Turbodiesel 7A) (2022 )
Carrocería
Sport Utility Vehicles
Combustible
Diésel
Transmisión
Automática
Tracción
All Wheel Drive
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
-
Cilindrada
2.100 cc
Cilindros
4
Tipo motor
Inline
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
197 CV
Potencia (kW)
147 kW
Potencia (PS)
200 PS
Par
369 Nm
Peso
4246 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
16 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
GLK350 4dr SUV (3.5L 6cyl 7A) (2022 )
Carrocería
Sport Utility Vehicles
Combustible
Premium Unleaded (Required)
Transmisión
Automática
Tracción
Rear Wheel Drive
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
-
Cilindrada
3.500 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
298 CV
Potencia (kW)
222 kW
Potencia (PS)
302 PS
Par
273 Nm
Peso
4068 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
17 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
19 L/100
Consumo carretera
25 L/100
Consumo mixto
21 L/100
CO2
-
GLK350 4MATIC 4dr SUV AWD (3.5L 6cyl 7A) (2022 )
Carrocería
Sport Utility Vehicles
Combustible
Premium Unleaded (Required)
Transmisión
Automática
Tracción
All Wheel Drive
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
-
Cilindrada
3.500 cc
Cilindros
6
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
298 CV
Potencia (kW)
222 kW
Potencia (PS)
302 PS
Par
273 Nm
Peso
4123 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
17 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
18 L/100
Consumo carretera
25 L/100
Consumo mixto
21 L/100
CO2
-
Información sobre Mercedes-Benz GLK-Class
¿Qué es el Mercedes-Benz GLK-Class y qué tipo de coche ofrece?
El Mercedes-Benz GLK-Class es un SUV premium de tamaño medio, con una carrocería de líneas rectas y presencia robusta. Por dimensiones y postura al volante se siente elevado y dominante, pero con un tacto de turismo en autovía. Su enfoque mezcla confort y precisión: dirección consistente, buen aplomo y una pisada que transmite seguridad, especialmente en viajes largos y a ritmos sostenidos con carga.¿Qué motores se pueden encontrar en el Mercedes-Benz GLK-Class?
Según mercado y año, el GLK montó diésel como GLK 200/220 CDI (alrededor de 143–170 CV) y GLK 250 CDI (204 CV), además de GLK 320/350 CDI (224–265 CV). En gasolina hubo GLK 280/300 (231–245 CV) y GLK 350 (272–306 CV). En marcha, los diésel empujan desde bajo régimen; los gasolina suenan más redondos y estiran con suavidad.¿Cómo es la conducción del GLK en carretera y autovía?
En carretera, el GLK se apoya con firmeza y transmite sensación de coche “bien plantado”, con un centro de gravedad más alto pero controlado. En autovía destaca por estabilidad: a 120 km/h viaja con serenidad, con dirección pesada a alta velocidad y un aislamiento notable del viento. La suspensión suele ser más bien firme para su segmento, reforzando precisión y confianza en curvas amplias.¿Qué tal es el Mercedes GLK en ciudad y maniobrabilidad?
En ciudad se nota su porte: capó alto, voladizos y una anchura que obliga a medir aparcamientos. A cambio, la posición elevada facilita leer el tráfico y anticipar. Con sensores y cámara (según equipamiento), maniobra con más calma. El giro no es de utilitario, pero el cambio automático suaviza el stop&go. La sensación general es de SUV sólido, con mandos de tacto “premium”.¿Cuáles son sus consumos reales y qué se siente al conducirlo?
En uso real, los diésel 220/250 CDI suelen moverse en 6,5–8,0 l/100 km según peso, ruedas y tracción; los 350 CDI suben a 8–10 l/100 km. En gasolina, lo habitual es 10–13 l/100 km. Al volante, el consumo se traduce en ritmo: los diésel permiten ir “a medio gas” con par; los gasolina invitan a una conducción más progresiva.¿Qué cambio automático lleva y cómo responde?
Muchas unidades montan el 7G-TRONIC (7 velocidades), un automático orientado a suavidad. En conducción tranquila hace transiciones discretas, con sensación de empuje continuo. En adelantamientos baja una o dos marchas con cierta pausa, pero entrega par de forma limpia, especialmente en diésel. En modo manual o sport (según versión) sostiene más el régimen y aporta control en puertos, aunque no busca deportividad pura.¿Hay versiones 4MATIC y qué aportan en condiciones difíciles?
Sí, el GLK se ofreció con tracción total 4MATIC en muchas motorizaciones. En lluvia, firme frío o carreteras sucias se nota en la forma de “traccionar hacia delante” sin pérdidas, aportando serenidad al acelerar en apoyos. En pistas fáciles, su altura libre y reparto de par ayudan, aunque no es un todoterreno clásico. Lo mejor del 4MATIC es la confianza cotidiana y la estabilidad en invierno.¿Cómo es el interior del Mercedes GLK: calidad, ergonomía y sensación?
El habitáculo busca una impresión robusta: plásticos sólidos, mandos con recorrido firme y una consola muy “Mercedes” de su época. La postura es alta y con buen apoyo lumbar, ideal para horas de conducción. La ergonomía prioriza claridad, aunque algunas unidades tienen un sistema multimedia ya veterano. En marcha, el interior transmite coche “bien armado”: menos vibraciones, buena insonorización y un ambiente de SUV premium clásico.¿Qué espacio ofrece para pasajeros y maletero?
Es un SUV medio con plazas delanteras amplias y traseras correctas para adultos, aunque el diseño cuadrado favorece altura y sensación de hueco. El maletero ronda aproximadamente 450 litros (según versión), suficiente para equipaje de familia o un carrito compacto. En la práctica, su boca de carga y formas regulares facilitan meter bultos. En viaje se percibe como coche apto para cuatro adultos con equipaje sin complicaciones.¿Qué equipamiento y tecnologías son habituales en el GLK-Class?
Puede incluir faros bi-xenón o LED (según año), asistente de aparcamiento, cámara, navegador, asientos calefactados, cuero, techo panorámico y equipos de sonido premium. También hubo ayudas como control de crucero y asistentes de estabilidad avanzados. En uso real, el valor está en el confort: iluminación potente, buen climatizador y ayudas de aparcamiento que rebajan el estrés urbano. Tecnológicamente, es más clásico que los Mercedes modernos.¿Qué seguridad ofrece el Mercedes-Benz GLK-Class?
Suele contar con múltiples airbags, ESP, control de tracción y una estructura pensada para absorber impactos con solidez. En conducción, esa seguridad se siente como aplomo: frenos consistentes, estabilidad en maniobras rápidas y un chasis que no se descompone con carga. Dependiendo del año, puede sumar asistentes como control de presión de neumáticos. Es un SUV diseñado para viajar con margen y transmitir tranquilidad al conductor.¿Qué fiabilidad tiene y qué puntos conviene revisar antes de comprar?
En general es un modelo robusto si se mantiene al día. Antes de comprar, conviene revisar historial de mantenimiento, estado del cambio automático, posibles fugas, funcionamiento de EGR/DPF en diésel y desgaste de suspensión (silentblocks, amortiguadores). También comprobar electrónica de confort (sensores, multimedia). En conducción, una unidad sana se nota: cambios suaves, ausencia de vibraciones al acelerar y frenada sin pulsaciones ni tirones.¿Qué mantenimiento requiere y cuáles son sus costes habituales?
El GLK exige mantenimiento premium: aceites correctos, filtros, revisiones de frenos y neumáticos de calidad (a menudo medidas grandes). Los diésel requieren atención a admisión y sistema antipolución en uso urbano. El coste varía por motor y taller, pero el enfoque debe ser preventivo. En la experiencia diaria, un GLK bien mantenido se traduce en silencio de marcha, tacto sólido y una sensación de coche que envejece con dignidad.¿Qué versiones son más recomendables según el uso?
Para uso mixto y muchos kilómetros, un GLK 220/250 CDI con 4MATIC ofrece buen equilibrio entre consumo y empuje, con adelantamientos fáciles. Si priorizas suavidad y pocos kilómetros, los gasolina GLK 300/350 aportan respuesta progresiva y sonido más fino. Para remolque o carga frecuente, los 350 CDI destacan por par y solvencia. En sensaciones, los diésel invitan a ritmo fluido; los gasolina, a una conducción más redonda.¿Cómo se posiciona frente a rivales como Audi Q5 o BMW X3 de su época?
Frente a Q5 y X3, el GLK suele sentirse más “cuadrado” y clásico: postura elevada, tacto sólido y una dirección menos deportiva que BMW, pero con mucha estabilidad. El Audi destaca por refinamiento global; el BMW, por agilidad. El Mercedes ofrece una experiencia de conducción serena y segura, con un interior de calidad y un enfoque de SUV robusto. Es una elección para quien valora aplomo y presencia más que dinamismo puro.Rivales de Mercedes-Benz GLK-Class
El Mercedes-Benz GLK-Class nació con una misión clara: llevar el refinamiento y la solidez percibida de Mercedes a un SUV compacto de líneas angulosas y presencia contundente, en una época en la que el segmento premium empezaba a madurar.Su rivalidad natural se construye alrededor de tres ejes: calidad de rodadura en carretera, tracción y aplomo en condiciones deslizantes, y eficiencia/prestaciones según motorización.
Frente a la estética más redondeada de muchos competidores, el GLK apostó por un carácter casi “todoterreno clásico” reinterpretado en clave urbana, con una posición de conducción elevada y un enfoque de confort muy de Mercedes, especialmente en vías rápidas. En su ecosistema competitivo, el BMW X3 (E83) fue el antagonista más directo por filosofía: un SUV premium compacto con una puesta a punto que priorizaba el dinamismo y una dirección más comunicativa.
Donde el X3 buscaba agilidad y respuesta, el GLK respondía con una sensación de robustez y un aislamiento más orientado a viajar con serenidad, especialmente en versiones diésel de alto par y en configuraciones 4MATIC.
La comparación entre ambos suele inclinarse por “carretera y tacto” para el BMW, y por “confort y empaque” para el Mercedes, con matices según motor y suspensión. El Audi Q5 (8R) representó la alternativa de equilibrio: diseño sobrio, acabados de alto nivel y una propuesta muy coherente en tracción quattro, además de una gama de motores amplia.
En el cara a cara, el GLK defendía su personalidad más cuadrada y su pisada aplomada, mientras el Q5 destacaba por su sensación de integración tecnológica y una ejecución muy homogénea.
El Audi solía ser la elección racional y refinada; el GLK, la elección con más carácter visual y un tacto “Mercedes” clásico. El Volvo XC60 entró como rival con un argumento distinto: seguridad, confort escandinavo y una interpretación de SUV premium más familiar.
Frente al GLK, el XC60 tendía a ofrecer un enfoque más orientado a uso diario y confort general, con motores diésel muy competitivos en consumo en ciertas versiones.
El Mercedes, por su parte, defendía una experiencia más alemana en términos de solidez estructural, sensación de mando desde el volante y una gama con opciones V6 que aportaban un plus de elasticidad. Por último, el Land Rover Freelander 2 era el rival “de barro y pistas”: menos centrado en el asfalto puro que los alemanes, pero con una capacidad fuera de carretera muy seria.
Si la prioridad era tracción en condiciones complicadas y cierta vocación aventurera, el Land Rover tenía un discurso propio.
El GLK, sin renunciar a la eficacia del 4MATIC, se entendía mejor como un SUV premium de carretera con recursos para salir del asfalto de forma ocasional. A nivel técnico, y para comparar con claridad, a continuación se muestran versiones representativas (y muy habituales) del Mercedes-Benz GLK-Class y sus principales rivales.
Las cifras pueden variar ligeramente por año, mercado y actualización (restyling), pero sirven como fotografía fiel del posicionamiento mecánico.
| Modelo (versión) | Cilindrada | Arquitectura | Combustible | Potencia | Par |
| Mercedes-Benz GLK-Class GLK 220 CDI | 2.143 cc | L4 Turbo | Diésel | 170 CV | 400 Nm |
| BMW X3 (E83) xDrive20d | 1.995 cc | L4 Turbo | Diésel | 177 CV | 350 Nm |
| Audi Q5 (8R) 2.0 TDI | 1.968 cc | L4 Turbo | Diésel | 170 CV | 350 Nm |
| Volvo XC60 D5 | 2.400 cc | L5 Turbo | Diésel | 185 CV | 400 Nm |
| Land Rover Freelander 2 2.2 TD4 | 2.179 cc | L4 Turbo | Diésel | 160 CV | 400 Nm |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026