Mitsubishi i-MiEV: eléctrico urbano y silencioso

El Mitsubishi i-MiEV apuesta por una conducción eléctrica pura: 0 cc y 0 cilindros se traducen en ausencia de vibraciones y un silencio que relaja en cada trayecto. Su potencia en CV entrega respuesta inmediata al acelerador, ideal para incorporaciones y semáforos, mientras su tamaño compacto facilita maniobras y aparcamiento. En ciudad se siente ligero y ágil, con un tacto suave que invita a conducir sin esfuerzo.

¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Mitsubishi i-MiEV? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Mitsubishi - Logo

Sobre la marca de coches Mitsubishi

Mitsubishi ha construido su reputación combinando ingeniería práctica y carácter aventurero. Al volante, se percibe una dirección precisa y una respuesta progresiva que transmite confianza tanto en ciudad como en carretera. Su tradición en sistemas de tracción y el enfoque en eficiencia marcan una gama pensada para viajes largos y el uso diario. Si buscas equilibrio entre robustez, seguridad y confort, Mitsubishi encaja.

Versiones de Mitsubishi i-MiEV

ES (2012 )

Mitsubishi i-MiEV - ES - Imagen no disponible
Carrocería
Compacto
Combustible
Eléctrico
Transmisión
Single Speed
Tracción
Trasera
Posición motor
Trasero
Puertas
5
Plazas
4
Cilindrada
-
Cilindros
-
Tipo motor
-
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1170 kg
Longitud
3.678 mm
Anchura
1.585 mm
Altura
1.615 mm
Batalla
2.550 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
1,9 L/100
Consumo carretera
2,4 L/100
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Mitsubishi i-MiEV

¿Qué tipo de coche es el Mitsubishi i‑MiEV y para quién encaja?

El Mitsubishi i‑MiEV es un urbano eléctrico de planteamiento muy práctico: compacto (3,48 m) y alto, con radio de giro corto y carrocería tipo monovolumen. En ciudad se siente ligero (≈1.100–1.200 kg) y fácil de colocar en huecos mínimos. Su enfoque es el desplazamiento diario sin estrés: silencio al arrancar, respuesta inmediata y una conducción relajada, ideal para trayectos cortos y medias distancias.

¿Qué motor y prestaciones ofrece en la conducción diaria?

Monta un motor eléctrico de 49 kW (67 CV) y 180 Nm, con tracción trasera. No busca aceleraciones deportivas, pero sí agilidad urbana: el par llega al instante y el coche sale de semáforos con suavidad y decisión. La velocidad máxima ronda 130 km/h, suficiente para rondas y autopista ocasional. La sensación dominante es de progresividad, sin cambios de marcha ni vibraciones.

¿Qué autonomía real puedo esperar y cómo se siente en ruta?

Homologaba alrededor de 150 km (ciclo antiguo), pero en uso real es razonable esperar 90–120 km según temperatura, estilo y tráfico. En ciudad rinde mejor por la regeneración; en autopista la autonomía cae notablemente. Conduciéndolo, aprendes a “leer” el acelerador: si dosificas, el i‑MiEV avanza con fluidez y premia una conducción anticipativa, muy cómoda para el día a día.

¿Cómo es la batería y qué implica para el uso cotidiano?

Integra una batería de iones de litio de 16 kWh (≈330 V). Es una capacidad modesta para estándares actuales, pero coherente con su planteamiento urbano. En la práctica, se traduce en rutinas simples: lo enchufas por la noche y lo usas al día siguiente sin pasar por gasolinera. La sensación al conducir es de coche “siempre listo”, siempre que tu recorrido encaje con su rango.

¿Qué opciones de carga tiene y cuánto tarda?

Suele ofrecer carga AC lenta (hasta ~3,3 kW según versión) y, en muchas unidades, carga rápida CHAdeMO. En enchufe doméstico, la carga completa puede irse a unas 6–8 horas; en wallbox a 3,3 kW, alrededor de 5–6 horas. Con CHAdeMO, puede recuperar gran parte en ~30 minutos. Esto se vive como libertad urbana, pero con planificación fuera.

¿Cómo se comporta en ciudad: maniobrabilidad, visibilidad y confort?

En ciudad es donde mejor encaja: su tamaño y el radio de giro facilitan giros cerrados, aparcamientos y calles estrechas. La posición de conducción es algo elevada, con buena visibilidad para anticipar peatones y bicicletas. La suspensión prioriza comodidad a baja velocidad, filtrando bien baches urbanos típicos. La conducción se siente silenciosa y ligera, reduciendo fatiga en trayectos repetitivos.

¿Qué tal va en autopista y carreteras rápidas?

Puede circular a ritmos legales, pero se percibe más “urbano” que rutero. A 120 km/h el consumo sube y la autonomía baja, y el coche pide manos suaves ante viento lateral por su altura. Aun así, la estabilidad es correcta si mantienes una conducción calmada. La sensación es de ir “flotando” en silencio, aunque conviene planificar paradas y evitar tramos largos sostenidos.

¿Cómo es el interior: espacio, maletero y practicidad?

El diseño alto favorece un acceso cómodo y una postura natural. Delante hay buen espacio y detrás sorprende para su tamaño, aunque es un 4 plazas más convincente que un 5 plazas real. El maletero es contenido (≈166 litros), suficiente para compras y bolsas, y ampliable abatiendo asientos. En el día a día se siente como un “coche herramienta” urbano: sencillo, funcional y fácil de vivir.

¿Qué equipamiento y tecnología suele traer?

Según mercado y acabado, es habitual encontrar climatizador, elevalunas eléctricos, radio/CD y, en algunas unidades, navegador o llantas específicas. Lo más relevante es su instrumentación orientada a la eficiencia, que invita a conducir con suavidad para estirar kilómetros. La experiencia es muy “EV de primera generación”: menos pantallas, más sensación de control directo, con información básica clara para optimizar consumo.

¿Qué seguridad ofrece y qué debo valorar?

Suele incorporar ABS, control de estabilidad y múltiples airbags, además de una estructura pensada para uso urbano. No es un coche moderno en asistentes avanzados, así que la seguridad depende más del conductor y de mantener distancias. En conducción, el centro de gravedad bajo por la batería aporta aplomo a baja y media velocidad. La sensación es de coche predecible, con reacciones nobles si conduces sin brusquedad.

¿Cuáles son los puntos fuertes y los límites más importantes del i‑MiEV?

Puntos fuertes: coste por kilómetro muy bajo, respuesta inmediata, silencio, tamaño ideal para ciudad y mantenimiento reducido. Límites: autonomía contenida, carga AC relativamente lenta y dependencia de CHAdeMO para recargas rápidas, además de maletero pequeño. En sensaciones, es un coche que te invita a conducir “con calma y precisión”, disfrutando de la fluidez eléctrica y evitando prisas en trayectos largos.

¿Qué mantenimiento y fiabilidad puedo esperar en un i‑MiEV usado?

Al ser eléctrico, reduce desgaste: no hay embrague, aceite de motor ni correas típicas. Aun así, conviene revisar frenos (por uso irregular), neumáticos, estado de batería (capacidad real) y sistema de carga. También es clave comprobar el historial de revisiones y que el puerto CHAdeMO funcione si lo necesitas. Conduciéndolo, notarás si la batería está sana por la consistencia del rango y la potencia.

¿Qué alternativas similares existen y cómo se compara en sensaciones?

Comparte base con Peugeot iOn y Citroën C‑Zero: conducción muy parecida, urbana y eléctrica “pura”. Frente a eléctricos más nuevos (Nissan Leaf, Renault Zoe), el i‑MiEV se siente más compacto, más simple y con menor autonomía, pero también más fácil de aparcar y mover entre calles estrechas. Si tu prioridad es ciudad, su tacto ligero y su tamaño siguen siendo un argumento fuerte.

¿A quién recomendaría hoy un Mitsubishi i‑MiEV?

Lo recomendaría a quien haga recorridos urbanos o periurbanos previsibles (30–70 km diarios), tenga posibilidad de cargar en casa o trabajo y valore un coche pequeño, silencioso y económico. También como segundo coche para ciudad. En sensaciones, es una herramienta serena: te lleva sin ruido, con respuesta inmediata y con la satisfacción de optimizar cada aceleración, siempre que aceptes sus límites fuera de la urbe.

Rivales de Mitsubishi i-MiEV

El Mitsubishi i-MiEV fue uno de los primeros eléctricos “de verdad” en llegar al gran público europeo: un urbano compacto, de planteamiento honesto, pensado para moverse con agilidad por ciudad, entrar en cualquier hueco y recargar en casa con la tranquilidad de una mecánica simple.

Su rivalidad natural nace con otros pioneros de la movilidad eléctrica de principios de la década de 2010: modelos que, antes de que la autonomía fuese un argumento comercial, priorizaban eficiencia, ligereza y facilidad de uso diario. En ese escenario, el Nissan Leaf aparece como el contrapeso lógico: más grande, más coche “para todo”, con mayor potencia y capacidad de batería según versión, y una orientación más familiar.

Frente a él, el Mitsubishi i-MiEV juega la carta de la compacidad extrema y el enfoque puramente urbano: menor masa, menor huella y una conducción muy fácil en calles estrechas y aparcamientos imposibles.

La decisión suele ser de filosofía: Leaf para quien quiere un único coche con más versatilidad; i-MiEV para quien necesita un instrumento fino de ciudad. El Renault Fluence Z.E. representa otra lectura del coche eléctrico temprano: una berlina compacta con un comportamiento más rutero, más estabilidad a velocidad y una sensación de coche convencional.

En comparación, el Mitsubishi i-MiEV transmite un concepto más funcional y minimalista, centrado en maniobrabilidad y eficiencia urbana.

Donde el Fluence busca “normalizar” la experiencia eléctrica en formato sedán, el i-MiEV abraza su papel de urbano tecnológico. Con el Smart Fortwo Electric Drive, la rivalidad es especialmente interesante porque ambos comparten misión de centro urbano, pero desde enfoques distintos: el Smart maximiza la facilidad de aparcamiento y el giro en el mínimo espacio, mientras que el Mitsubishi i-MiEV ofrece mayor sensación de coche completo (más plazas reales y un formato más aprovechable).

Para quien vive en el corazón de la ciudad, el Smart puede ser un bisturí; el i-MiEV, una herramienta más polivalente sin abandonar la agilidad. Por último, el Peugeot iOn y el Citroën C-Zero merecen mención aparte: son, en esencia, hermanos gemelos del Mitsubishi i-MiEV (misma base técnica con variaciones menores según mercado y equipamiento).

Aquí la “rivalidad” se vuelve más comercial que técnica: disponibilidad, precio, garantías, estado de batería en el mercado de ocasión y equipamiento concreto son los factores que separan la elección.
Modelo Tipo de motor Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm) Capacidad batería (kWh) Tracción
Mitsubishi i-MiEV Eléctrico 0 67 180 16 Trasera
Nissan Leaf (1ª gen) Eléctrico 0 109 280 24 Delantera
Renault Fluence Z.E. Eléctrico 0 95 226 22 Delantera
Smart Fortwo Electric Drive (451) Eléctrico 0 55 130 17.6 Trasera
Peugeot iOn Eléctrico 0 67 180 16 Trasera
Citroën C-Zero Eléctrico 0 67 180 16 Trasera

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026