Rolls-Royce Phantom: la serenidad de un V12 de 6.7 litros

Con 453 CV, el Rolls-Royce Phantom despliega una fuerza que no busca imponerse, sino sostener un avance continuo y sin brusquedades. Su V12 de 12 cilindros y 6700 cc entrega el par con una suavidad que se percibe en cada maniobra: aceleraciones lineales, adelantamientos sin tensión y un silencio que envuelve el habitáculo. Más que velocidad, ofrece una sensación de flotación y control soberano en cualquier carretera.

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Rolls-Royce - Logo

Sobre la marca de coches Rolls-Royce

Sentarse al volante de un Rolls-Royce es deslizarse sobre el asfalto con una calma casi absoluta. La marca británica combina tradición, artesanía y una presencia que impone sin necesidad de alardes. Cada viaje se vive como un ritual de confort, con una respuesta suave y progresiva que invita a recorrer la ciudad o la autopista con autoridad serena. Ideal para quienes priorizan refinamiento y legado.

Versiones de Rolls-Royce Phantom

6.7L 12 cil 453 cv Automática Sedán (2010 - 2011 )

Rolls-Royce Phantom - 6.7L 12 cil 453 cv Automática Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
6.700 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
453 CV
Potencia (kW)
338 kW
Potencia (PS)
459 PS
Par
719 Nm
Peso
2630 kg
Longitud
5.839 mm
Anchura
1.989 mm
Altura
1.638 mm
Batalla
3.571 mm
Depósito
100 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
21,4 L/100
Consumo carretera
13,1 L/100
Consumo mixto
-
CO2
-

EWB (2010 - 2011 )

Rolls-Royce Phantom - EWB - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
6.700 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
453 CV
Potencia (kW)
338 kW
Potencia (PS)
459 PS
Par
719 Nm
Peso
2690 kg
Longitud
6.091 mm
Anchura
1.989 mm
Altura
1.638 mm
Batalla
3.820 mm
Depósito
100 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
21,4 L/100
Consumo carretera
13,1 L/100
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Rolls-Royce Phantom

¿Qué es el Rolls‑Royce Phantom y qué lugar ocupa en la gama?

El Rolls‑Royce Phantom es la berlina insignia de la marca, un “buque insignia” concebido para viajar en absoluto sosiego. Con más de 5,7 metros de longitud, su presencia se siente antes de arrancar: puertas de apertura inversa, proporciones majestuosas y una postura de conducción elevada y serena. En marcha, prioriza el silencio, el aislamiento y la fluidez, como si el asfalto se alisara bajo las ruedas.

¿Qué motor lleva el Rolls‑Royce Phantom y cómo se siente al conducirlo?

Monta un V12 biturbo de 6,75 litros con alrededor de 571 CV y 900 Nm, asociado a un cambio automático de 8 velocidades. Más que empuje brusco, entrega una ola continua de par desde muy abajo: acelera con una calma autoritaria, sin dramatismos. El sonido del motor queda filtrado, y lo que percibes es una reserva de fuerza constante para adelantamientos largos y progresivos.

¿Cómo acelera y qué sensaciones transmite en carretera?

El Phantom ronda los 0–100 km/h en ~5,3 s, una cifra notable para su masa y enfoque. La sensación no es deportiva: es la de ganar velocidad sin esfuerzo, como si el coche “deslizara” hasta el ritmo deseado. En autopista, mantiene cruceros altos con una estabilidad imperturbable; el volante invita a correcciones mínimas y la carrocería acompaña con aplomo, sin gestos innecesarios.

¿Qué tal es el confort de marcha y la suspensión del Phantom?

Su suspensión neumática con control electrónico busca aislarte de juntas y baches, y lo consigue con una lectura muy fina del terreno. En ciudad, filtra badenes con un solo movimiento, sin rebotes; en vías rápidas, la carrocería se asienta y reduce balanceos. La experiencia es de “alfombra voladora”: no por blandura, sino por la manera en que domestica irregularidades sin perder compostura.

¿Cómo de silencioso es el Rolls‑Royce Phantom por dentro?

El Phantom está diseñado para que el ruido desaparezca: aislamiento, cristales gruesos y un enfoque obsesivo por reducir vibraciones. En carretera, el viento y la rodadura quedan muy lejos; se conversa en voz baja y la música suena con una claridad casi doméstica. Esa quietud cambia la conducción: te vuelves más pausado, más preciso, y el viaje se siente más corto y descansado.

¿Qué tamaño tiene y cómo se nota en ciudad y maniobras?

Con más de 5,7 m de largo y una anchura generosa, su tamaño se percibe en calles estrechas y aparcamientos. Aun así, ayudas como cámaras 360º y sensores hacen que maniobrar sea más “guiado” que intimidante. La dirección prioriza suavidad y control, no rapidez. En tráfico urbano, lo conduces con tempo: anticipando giros y dejando que el coche fluya, sin prisas.

¿Cómo es el interior: materiales, diseño y ambiente a bordo?

Dentro, el Phantom combina cuero, maderas nobles, metal pulido y un ensamblaje que se siente táctil, silencioso y sólido. El diseño no busca llamar la atención, sino envolver: superficies amplias, mandos con resistencia exacta y una ergonomía pensada para viajar. El ambiente es de salón privado: iluminación suave, fragancia contenida y una serenidad que invita a bajar el ritmo y disfrutar del trayecto.

¿Qué tecnología y pantallas ofrece, y cómo afecta a la experiencia?

Integra una interfaz moderna con navegación, conectividad y asistentes, pero el protagonismo lo tiene la calma. La instrumentación es clara y de lectura fácil, evitando saturación visual. Detalles como el “Gallery” del salpicadero permiten personalización artística, más emocional que tecnológica. Con buena sonorización y controles intuitivos, la tecnología acompaña sin interrumpir, reforzando la sensación de control suave y discreto.

¿Cómo es viajar detrás en el Rolls‑Royce Phantom?

La plaza trasera es su territorio natural: espacio para piernas y hombros, asientos que priorizan postura relajada y un acceso noble gracias a las puertas de apertura inversa. En marcha, el coche aísla tanto que los cambios de firme se vuelven casi imperceptibles. El pasajero siente continuidad, como un tren de primera clase: el mundo pasa fuera, y dentro domina el silencio, la luz y el confort.

¿Qué versiones existen, como el Phantom Extended, y para quién son?

Además del Phantom “estándar”, existe el Phantom Extended Wheelbase (EWB), con mayor batalla para ampliar el espacio trasero. En sensaciones, el EWB acentúa el carácter de chófer: más estirado, más salón, más distancia emocional con el exterior. Si conduces tú, el normal ya impresiona; si te llevan o priorizas trabajo y descanso atrás, el Extended convierte cada desplazamiento en un ritual.

¿Qué consumo y autonomía son esperables en un V12 así?

En un V12 biturbo de este tamaño, el consumo real suele moverse en cifras altas, especialmente en ciudad, donde la masa y el tráfico pasan factura. En carretera estabilizada, se vuelve más razonable, pero sigue siendo un coche de gran cilindrada. La sensación, eso sí, es de reserva: no conduces “mirando el depósito”, conduces con la tranquilidad de que el motor siempre tiene margen para sostener ritmo y suavidad.

¿Qué mantenimiento y costes asociados conviene tener presentes?

El Phantom exige mantenimiento acorde a su ingeniería y nivel de acabado: revisiones, neumáticos de alto rendimiento y componentes complejos como suspensión neumática. Más que “caro”, es meticuloso: todo está pensado para funcionar con tolerancias finas y mantener el confort original. La experiencia de propiedad se vive como continuidad: que el coche conserve ese silencio y esa suavidad depende de cuidar detalles, tiempos y servicios especializados.

¿Cuáles son sus rivales y en qué se diferencia al volante?

Compite con grandes berlinas de ultra lujo, pero su enfoque es menos “prestacional” y más sensorial. Donde otros buscan impresionar con cifras o dinamismo, el Phantom destaca por la forma en que apaga el entorno: dirección sedosa, respuesta sin aristas y un habitáculo que reduce la fatiga. Al volante, la diferencia es emocional: no te pide protagonismo, te invita a conducir despacio, con autoridad tranquila y control.

¿Qué debo mirar si compro un Phantom de segunda mano?

Revisa historial completo, uso real (chofer, ciudad, largos viajes) y estado de suspensión neumática, frenos y neumáticos. Comprueba que el interior no tenga ruidos parásitos: en un Phantom, cualquier crujido rompe la experiencia. Valora electrónica, cierres, climatización y ajustes de asientos. La prueba de conducción debe centrarse en suavidad: cambios imperceptibles, ausencia de vibraciones y una dirección homogénea en todo el giro.

¿Para qué tipo de conductor es el Rolls‑Royce Phantom?

Es para quien valora el viaje como espacio, no como reto: conducción fluida, adelantamientos sin tensión y una calma que cambia tu forma de moverte. Si te gusta “sentir” el asfalto, quizá busques otro enfoque; aquí el objetivo es que el asfalto apenas se sienta. Es un coche para llegar descansado, con presencia, y con la certeza de que cada kilómetro puede ser tan agradable como el destino.

Rivales de Rolls-Royce Phantom

Hablar del Rolls-Royce Phantom es entrar en el territorio donde la automoción deja de medirse solo por cifras y empieza a valorarse por presencia, silencio de marcha y autoridad estética.

Es una gran berlina de representación diseñada para viajar con una calma casi ceremonial, con un aislamiento acústico y una suavidad de suspensión que marcan el listón del segmento.

Su planteamiento no persigue deportividad: persigue un desplazamiento imperturbable, con un V12 que entrega potencia de forma progresiva y un chasis pensado para filtrar el mundo exterior.

Sus rivales directos también juegan en la cima, pero cada uno interpreta el lujo con matices distintos.

El Bentley Flying Spur se posiciona como la alternativa más orientada al conductor: mantiene un nivel de refinamiento altísimo, pero con un tacto más dinámico y una respuesta más inmediata, especialmente en sus variantes más potentes.

En cambio, el Mercedes-Maybach S 680 apuesta por un lujo tecnológico, con una puesta en escena dominada por asistentes, pantallas y un confort trasero que prioriza el bienestar de los pasajeros, todo ello con la facilidad de uso y el ecosistema de marca de Mercedes.

Si la prioridad es la tradición artesanal y el carácter de “limusina moderna” con una imagen que impone sin estridencias, el Rolls-Royce Phantom se siente como el punto de referencia.

Si se busca una gran berlina que permita alternar con frecuencia entre ser conducido y conducir, el Bentley Flying Spur encaja con naturalidad.

Y si el enfoque está en el confort trasero con un componente tecnológico más marcado y una experiencia de uso muy contemporánea, el Mercedes-Maybach S 680 ofrece una propuesta muy sólida.

Modelo Motor Cilindrada (cc) Potencia (CV) Par (Nm) Transmisión Tracción
Rolls-Royce Phantom V12 biturbo 6749 571 900 Automática 8v RWD
Bentley Flying Spur W12 biturbo 5950 635 900 Automática 8v (doble embrague) AWD
Mercedes-Maybach S 680 V12 biturbo 5980 612 900 Automática 9v AWD

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026