Tata Safari 138 CV: diésel 2.179 cc de 4 cilindros
¿Tuviste uno?
¿Tuviste un Tata Safari? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches Tata
Tata es una marca con una visión pragmática de la movilidad: coches pensados para durar, optimizar costes y adaptarse al uso real. Al volante se percibe una conducción estable y predecible, con mandos fáciles de entender y una respuesta suave que invita a circular con calma en ciudad y solvencia en carretera. Su apuesta combina ingeniería funcional y soluciones tecnológicas orientadas a la seguridad y la eficiencia.Versiones de Tata Safari
2 (2008 - 2012 )
2.2 (2007 - 2012 )
3 (2007 - 2012 )
Información sobre Tata Safari
¿Qué es el Tata Safari y qué tipo de SUV propone?
El Tata Safari es un SUV grande de 3 filas pensado para viajar con calma y aplomo. Con 4,66 m de largo y una batalla cercana a 2,74 m, se siente estable en autopista y muy asentado en cambios de apoyo. Su posición de conducción elevada mejora la visibilidad y transmite control. Es un coche de ritmo fluido: invita a hacer kilómetros con pasajeros y equipaje sin fatiga.¿Cómo es su motor diésel 2.0 y qué se siente al acelerarlo?
Monta un 2.0 diésel (Kryotec) con alrededor de 170 CV y 350 Nm, cifras que se traducen en empuje desde medio régimen. En ciudad responde con suavidad si dosificas el pedal; en carretera gana ritmo con un tirón progresivo, ideal para adelantamientos sin estrés. No busca emoción a altas vueltas: su carácter es de par, silencio razonable y elasticidad para viajar cargado con solvencia.¿Automático o manual: cómo cambia la experiencia?
Según versión, puede llevar cambio manual de 6 marchas o automático de 6. El manual permite sentir mejor el par del diésel y ajustar el ritmo en pendientes, con una conducción más “consciente”. El automático prioriza comodidad: enlaza aceleraciones con una entrega continua, reduce el trabajo en tráfico y hace el viaje más descansado. En ambos casos, el Safari se conduce mejor a ritmo constante que buscando deportividad.¿Qué tal es el confort de marcha y la suspensión en el día a día?
El Safari está orientado al confort: filtra irregularidades con una pisada madura, pensada para carreteras largas y superficies imperfectas. A baja velocidad, los baches se sienten amortiguados sin rebotes secos; en autopista transmite una sensación de coche grande, con buena estabilidad direccional. No es un SUV duro: su prioridad es que los ocupantes viajen relajados, con una suspensión que acompaña y un aislamiento correcto.¿Cómo va de espacio interior y comodidad en las tres filas?
Su tamaño se traduce en habitáculo amplio y sensación de aire. Las dos primeras filas ofrecen butacas cómodas para trayectos largos, con postura alta y buena visibilidad. La tercera fila es funcional para niños o adultos en recorridos medios, mejor si ajustas la segunda fila para repartir espacio. El maletero varía mucho: con 3 filas en uso es contenido, y crece claramente al abatir plazas.¿Qué tecnología y conectividad aporta en la conducción?
Suele ofrecer pantalla táctil, conectividad Apple CarPlay/Android Auto y un cuadro digital según acabado. En marcha, lo importante es cómo reduce carga mental: navegación clara, mandos accesibles y ayudas que facilitan maniobras en un SUV grande. También puede incorporar cámara 360º, muy útil en aparcamientos estrechos, y equipo de sonido premium en versiones altas, que refuerza esa sensación de “viaje de larga distancia”.¿Qué seguridad y asistencias (ADAS) puedes esperar?
En sus actualizaciones recientes, el Safari puede incluir control de crucero adaptativo, frenada autónoma, alerta de salida de carril y monitorización de ángulo muerto, según mercado y versión. En uso real, estas ayudas se sienten como un copiloto silencioso: suavizan la conducción en autopista y aportan margen ante imprevistos. A esto suma control de estabilidad, múltiples airbags y estructura pensada para absorber impactos en un SUV familiar.¿Es 4x4? ¿Cómo se defiende fuera del asfalto?
El Safari moderno se comercializa principalmente con tracción delantera; no es un todoterreno clásico. Aun así, su altura libre y modos de tracción (según equipamiento) lo hacen válido para pistas, caminos de tierra y accesos a casas rurales, siempre con prudencia. La sensación es de seguridad por postura y aplomo, pero conviene recordar que su enfoque es rutero: brilla más en carretera que en barro o rocas.¿Consumo y autonomía: qué esperar en conducción real?
Un diésel 2.0 de 170 CV suele moverse en consumos reales que pueden rondar 6,5–8,0 l/100 km según carga, velocidad y tráfico. Traducido a sensaciones: es un SUV que invita a un ritmo estable, porque cuanto más constante conduces, más silencioso y eficiente se siente. Con depósito típico de SUV grande, la autonomía resulta adecuada para viajes largos, reduciendo paradas y aumentando confort psicológico.¿Cuáles son sus rivales y para quién tiene más sentido?
Compite con SUV de 7 plazas como Mahindra XUV700, MG Hector Plus o Hyundai Alcazar (según país). El Safari encaja si priorizas presencia, comodidad de marcha y un diésel con par para viajar cargado. Es menos para quien busque conducción ágil o auténtico 4x4. Su mejor escenario: familia, carretera, equipaje y un ritmo sereno, donde su tamaño y puesta a punto se convierten en tranquilidad.Rivales de Tata Safari
El Tata Safari es uno de esos SUV que se entienden mejor cuando se miran desde la perspectiva de su misión: ofrecer presencia, espacio y solvencia para viajar con la familia (o con mucho equipaje) en mercados donde el confort debe convivir con carreteras cambiantes y uso intensivo.
En su planteamiento actual, el Safari se posiciona como un SUV grande de 3 filas (según versión) con un enfoque claramente rutero, priorizando la calidad de rodadura, el aislamiento y una puesta a punto pensada para devorar kilómetros.
Su rivalidad natural se cuece en el territorio de los SUV generalistas de tamaño medio-grande con motor diésel y enfoque familiar.
Ahí aparecen alternativas que compiten por la misma idea de “coche total” para el día a día y los viajes largos.
El Mahindra XUV700 le discute la propuesta con una gama mecánica más variada y una orientación tecnológica muy marcada.
El MG Hector Plus pone sobre la mesa una relación valor/equipamiento agresiva y una cabina amplia, con un enfoque igualmente rutero.
Por su parte, el Hyundai Alcazar juega la carta de la finura de uso, la ergonomía y un tacto de conducción muy pulido, especialmente apreciable en ciudad y autopista.
En este pulso, el Tata Safari destaca cuando lo que se busca es un SUV grande con aplomo, buena capacidad para llevar pasajeros y un carácter robusto sin renunciar al confort.
La comparación técnica, eso sí, conviene hacerla con lupa: cilindradas, potencias y arquitecturas cambian según mercado y año-modelo, y en este segmento pequeñas variaciones de par o escalonamiento de cambio pueden transformar la experiencia real de conducción.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura | Combustible | Potencia | Par |
| Tata Safari | 1.956 cc | L4 turbo | Diésel | 170 CV | 350 Nm |
| Mahindra XUV700 | 2.199 cc | L4 turbo | Diésel | 185 CV | 420 Nm |
| MG Hector Plus | 1.956 cc | L4 turbo | Diésel | 170 CV | 350 Nm |
| Hyundai Alcazar | 1.493 cc | L4 turbo | Diésel | 116 CV | 250 Nm |
Opiniones de usuarios
Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.
Galería
Todavía no hay fotos en la galería.