Triumph 1500: 60 CV y 1493 cc

El Triumph 1500 recurre a un 4 cilindros de 1493 cc y 60 CV que se sienten como una entrega progresiva, ideal para paseos con ritmo sereno y disfrute del entorno. Su potencia invita a conducir con anticipación, aprovechando el par a medio régimen y un sonido mecánico clásico. Perfecto para quien busca un clásico utilizable: más fluidez que urgencia, más tacto que cifra.

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Triumph - Logo

Sobre la marca de coches Triumph

Triumph lleva décadas traduciendo la tradición británica en motos con personalidad. Al subirte, notas una entrega de par llena desde abajo y un tacto de gas preciso que invita a enlazar curvas con suavidad. En ciudad se siente equilibrada y fácil de llevar; en carretera abierta, estable y aplomada, con una respuesta que acompaña tu ritmo. Una marca para quienes valoran historia, ingeniería y sensaciones.

Versiones de Triumph 1500

1.5L 4 cil 60 cv Sedán (1970 - 1972 )

Triumph 1500 - 1.5L 4 cil 60 cv Sedán - Imagen no disponible
Carrocería
Sedán
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
1.493 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
60 CV
Potencia (kW)
45 kW
Potencia (PS)
61 PS
Par
110 Nm
Peso
965 kg
Longitud
4.120 mm
Anchura
1.570 mm
Altura
1.380 mm
Batalla
2.460 mm
Depósito
63 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Triumph 1500

¿Qué es el Triumph 1500 y por qué sigue siendo tan deseado?

El Triumph 1500 es un clásico británico de los 70 asociado, sobre todo, al Spitfire 1500 y a la evolución final del pequeño roadster. Su motor 1.493 cm³ aporta más par a bajo régimen que los 1.3 anteriores, y eso se nota en una conducción más elástica. A cielo abierto, invita a pasear con calma, escuchando mecánica y viento.

¿Cómo se siente el motor 1.5 (1.493 cm³) al volante?

El 1.493 cm³ prioriza el empuje utilizable: entrega más fuerza en la zona media, permitiendo enlazar curvas sin estar reduciendo constantemente. No es un motor de estirada furiosa, sino de ritmo fluido, con un sonido metálico clásico y vibración “viva” propia de la época. En carreteras secundarias se disfruta dejando que el par haga el trabajo, sin prisas.

¿Qué potencia ofrece y cómo se traduce en sensaciones reales?

Según versión y mercado, el Triumph 1500 ronda aproximadamente los 70–75 CV (algunas variantes, especialmente en EE. UU., pueden rendir menos por emisiones). En la práctica, lo importante es su ligereza y la respuesta directa del acelerador. No empuja como un moderno, pero transmite: cada cambio, cada bache y cada variación de gas te llega a las manos y al asiento.

¿Cómo es su comportamiento en curvas y qué lo define?

Es un coche que se conduce con tacto. El eje delantero entra con agilidad y el conjunto se siente ligero, ideal para carreteras reviradas. En el Spitfire 1500, la suspensión trasera puede exigir respeto si entras pasado o levantas gas a mitad de curva: conviene trazar limpio y progresivo. Cuando lo haces bien, recompensa con una sensación muy analógica y comunicativa.

¿Qué caja de cambios monta y cómo se disfruta?

Suele montar una caja manual de 4 velocidades, con opción de overdrive en algunas unidades. El tacto es mecánico, con recorridos algo largos pero honestos: sientes el engranaje, no un filtro. Con overdrive, el coche gana calma en cruceros, baja el régimen y reduce rumorosidad. En conducción turística, esa marcha “larga” convierte el paseo en algo más relajado.

¿Qué consumo y autonomía puedes esperar en uso real?

En condiciones actuales y dependiendo de carburación, estado y conducción, un Triumph 1500 puede moverse en torno a 8–10 l/100 km como referencia razonable. En rutas tranquilas puede bajar, y en ciudad o con motor desajustado subirá. Más que ahorrar, lo que buscas es el ritual: carburadores afinados, respuesta limpia y un ritmo constante que haga al coche sentirse redondo.

¿Es cómodo para viajar o está pensado solo para paseos cortos?

Para su época, es sorprendentemente utilizable, pero no es un gran rutero moderno. La cabina es estrecha, la insonorización mínima y la postura exige adaptación, especialmente en unidades con asientos originales. A cambio, viajar es una experiencia sensorial: olor a mecánica, dirección comunicativa y la capota como frontera ligera. En trayectos de 100–200 km brilla por disfrute, no por aislamiento.

¿Qué puntos débiles conviene revisar antes de comprar uno?

Lo crítico suele ser el óxido: suelos, pasos de rueda, aletas, travesaños y zonas de anclaje de suspensión. En mecánica, mira pérdidas, temperatura estable y presión de aceite correcta; un ralentí irregular sugiere carburación o encendido necesitados. Suspensión trasera y rodamientos merecen atención. Un coche bien ajustado se nota al instante: arranca fácil, mantiene ralentí y gira fino.

¿Qué mantenimiento marca la diferencia en la conducción diaria?

En un Triumph 1500, el ajuste lo es todo: encendido (platinos o conversión electrónica), carburación, reglaje de válvulas y un sistema de refrigeración impecable. Cuando está al día, el motor sube de vueltas sin toses y el coche rueda suave. Si no, aparecen tirones, calentones y vibraciones. También es clave revisar frenos y latiguillos: un pedal firme te da confianza real.

¿Qué frenos lleva y qué sensación ofrece en carretera?

Lo habitual es disco delante y tambor detrás, un esquema típico setentero. La sensación no es de mordida inmediata como en un coche moderno: requiere anticipación y un pedal decidido. Con el sistema en buen estado (bombas, latiguillos, zapatas y líquido), frena con coherencia para su peso y prestaciones. En carreteras de montaña, la conducción fluida es tu mejor aliado para no fatigar frenos.

¿Qué valor clásico aporta hoy y cómo elegir una buena unidad?

Aporta la esencia del roadster británico asequible: conducción abierta, mecánica sencilla y comunicación constante. Una buena unidad es la que tiene estructura sana, historial de mantenimiento y funcionamiento fino, más que una pintura brillante. Busca documentación clara, piezas de calidad y un comportamiento estable sin “flaneos”. Si al conducirlo te invita a mantener un ritmo natural, probablemente está bien puesto a punto.

Rivales de Triumph 1500

El Triumph 1500 representa la etapa final y más madura de la saga de pequeños deportivos británicos de tracción trasera que, durante los años 70, ofrecían placer de conducción a baja y media velocidad, una mecánica accesible y una estética clásica de líneas limpias.

Bajo esa denominación conviven, en la práctica editorial y de mercado, dos realidades principales: el Triumph Spitfire 1500 (el más reconocido como “Triumph 1500” en el imaginario del aficionado) y el Triumph 1500 berlina (Triumph 1500/Toledo en su árbol genealógico).

En clave de rivalidad directa, el territorio natural del “1500” deportivo es el de los roadster ligeros: coches pensados para carreteras secundarias, con motores sencillos y una experiencia mecánica, sin filtros.

En ese escenario, el MG Midget 1500 es el antagonista más lógico: comparte época, filosofía y un planteamiento de diversión “analógica”.

Su batalla es la de la ligereza y la agilidad frente a la mayor sensación de coche “completo” que transmite el Spitfire 1500, especialmente por su configuración y enfoque algo más turístico.

Donde el Midget suele sentirse más directo, el Triumph tiende a ofrecer una pisada más amable para viajar, sin renunciar a la esencia roadster.

Otro rival de primer orden es el Fiat 124 Spider 1600, que juega una carta distinta: la sofisticación mecánica italiana (doble árbol en muchas versiones) y un tacto de motor más elástico y refinado.

Frente al encanto británico del Triumph 1500, el Fiat propone un equilibrio más “gran turismo” dentro del segmento, con mejores maneras cuando el ritmo sube y una entrega más viva.

Si el comprador buscaba un escalón superior en presencia y motor, el Alfa Romeo Spider 1600 era la tentación natural.

Más potencia específica y un carácter marcado, con un chasis que invita a conducir con intención.

Aun así, el Triumph 1500 conservaba un argumento poderoso: coste de acceso, mantenimiento relativamente sencillo y una relación muy honesta entre prestaciones y sensaciones.

Por último, el Datsun 1500 Roadster (Fairlady) representa la alternativa japonesa de la época: más robustez percibida, enfoque funcional y cifras que, según versión, podían mirar de tú a tú a los europeos.

En la comparativa de carácter, el Triumph apela más a la tradición y al tacto clásico, mientras que el Datsun seduce por su consistencia mecánica y su usabilidad.

A continuación, una tabla comparativa con especificaciones técnicas clave (valores típicos de las versiones más representativas; pueden variar por año, mercado y homologación):

Modelo Cilindrada (cc) Arquitectura Potencia (CV)
Triumph 1500 (Spitfire 1500) 1493 4 cilindros en línea 71
MG Midget 1500 1493 4 cilindros en línea 65
Fiat 124 Spider 1600 1608 4 cilindros en línea 110
Alfa Romeo Spider 1600 1570 4 cilindros en línea 109
Datsun 1500 Roadster 1488 4 cilindros en línea 77

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026