TVR Tamora 350 CV: 6 cilindros y 3.605 cc

Con 350 cv y un 6 cilindros de 3.605 cc, el TVR Tamora entrega una aceleración que se siente directa desde el primer toque de gas. La respuesta sube de vueltas con rapidez y el sonido del motor acompaña cada cambio de ritmo con carácter británico. En carretera revirada, su empuje continuo invita a enlazar curvas con precisión y mucha conexión con el asfalto.

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TVR - Logo

Sobre la marca de coches TVR

TVR es una marca británica que entendió el deportivo desde la ligereza y la respuesta inmediata. Al volante, cada giro del volante se siente mecánico y cercano, con un chasis que invita a leer el asfalto y a dosificar el gas con precisión. Su historia mezcla ingeniería artesanal y una identidad sin filtros, reflejada en modelos que han construido un carácter reconocible dentro del motor europeo.

Versiones de TVR Tamora

3.6L 6 cil 350 cv Manual Cabrio (2001 - 2005 )

TVR Tamora - 3.6L 6 cil 350 cv Manual Cabrio - Imagen no disponible
Carrocería
Cabrio
Combustible
Gasoline - Premium
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
3.605 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
350 CV
Potencia (kW)
261 kW
Potencia (PS)
355 PS
Par
381 Nm
Peso
1030 kg
Longitud
3.990 mm
Anchura
1.840 mm
Altura
1.210 mm
Batalla
2.290 mm
Depósito
65 L
Velocidad máx.
280 km/h
0-100
4,5 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
14,9 L/100
CO2
-

Información sobre TVR Tamora

¿Qué es el TVR Tamora y qué lugar ocupa en la historia de la marca?

El TVR Tamora es un deportivo biplaza ligero (≈1.050–1.100 kg) presentado a comienzos de los 2000 como puerta de entrada a la gama TVR. Mantiene la receta clásica: motor delantero, propulsión trasera y cero filtros. En carretera se siente compacto, con morro vivo y una dirección que conversa. Es un coche de sensaciones puras, más cercano a un kart grande que a un GT moderno.

¿Qué motor lleva el TVR Tamora y cómo se siente al acelerar?

Monta un seis cilindros en línea 3.6 atmosférico de la familia Speed Six, con cifras en torno a 350 CV según especificación. La entrega es afilada: sube de vueltas con un empuje progresivo que se vuelve más urgente arriba. No hay turbo que amortigüe; hay respuesta directa al pedal. En adelantamientos, el coche pide precisión y premia con una estirada larga y mecánica.

¿Qué prestaciones ofrece: 0-100 y velocidad máxima?

En cifras típicas, acelera de 0 a 100 km/h en alrededor de 4,2–4,5 s y supera los 250 km/h de punta, dependiendo de estado y configuración. Lo importante es cómo llega: el peso contenido hace que cada apertura de gas se traduzca en avance inmediato. En incorporaciones se siente tenso, decidido, con esa sensación de “ir conectado” que hoy cuesta encontrar.

¿Cómo es la conducción del Tamora en curvas y qué transmite la dirección?

El chasis tubular y la batalla corta dan un carácter muy reactivo. La dirección comunica mucha información del asfalto, con un tren delantero rápido y un eje trasero que exige manos finas si aceleras pronto. En tramos enlazados se conduce con la muñeca: apuntas, apoyas y el coche gira con inmediatez. Es más sensorial que “fácil”, y ahí reside su encanto.

¿Qué caja de cambios y tracción tiene, y qué sensaciones deja?

Es un propulsión trasera con cambio manual de 5 velocidades (según unidades/mercados). La palanca suele sentirse mecánica, con recorridos definidos y una conexión directa con el tren motriz. En conducción rápida, el conjunto invita a trabajar: reducir, colocar el morro y dosificar gas para no romper tracción. No es un coche de pilotaje asistido; es de técnica, tacto y ritmo.

¿Cómo es el interior, la postura de conducción y la vida a bordo?

El habitáculo mezcla diseño llamativo con un enfoque muy deportivo: vas bajo, con el volante cerca y el parabrisas envolvente. El acceso es algo justo y la ergonomía puede ser peculiar, pero una vez dentro el coche se siente como un guante. Hay menos aislamiento que en un deportivo moderno: oyes admisión, transmisión y rodadura, y eso convierte cada trayecto en experiencia.

¿Qué tal va en ciudad y en uso diario: visibilidad, maniobrabilidad y confort?

En ciudad es corto y fácil de colocar, pero el radio de giro, la visibilidad trasera y la dureza general recuerdan que no nació para el tráfico. La suspensión transmite juntas y badenes con claridad, y el calor mecánico puede sentirse en días calurosos. A cambio, cada semáforo es una oportunidad para disfrutar de su respuesta al gas y su ligereza a baja velocidad.

¿Qué consumo y autonomía puede esperarse en un TVR Tamora?

El 3.6 atmosférico no está pensado para ahorrar: es razonable ver medias de 12–16 l/100 km según conducción, pudiendo subir si se explota su zona alta de rpm. La autonomía dependerá del depósito y del ritmo, pero en uso alegre conviene planificar. Lo bueno es que el consumo se “siente” como parte del carácter: un motor que vive para girar y respirar.

¿Es fiable el TVR Tamora y qué puntos conviene revisar antes de comprar?

La fiabilidad depende mucho del mantenimiento. En el Speed Six es clave verificar historial, ajustes de válvulas, lubricación y temperaturas, además de fugas y estado de refrigeración. Revisa embrague, diferenciales, silentblocks y alineación: un Tamora desajustado cambia de personalidad. La compra ideal incluye facturas, especialista conocido y prueba en caliente. Bien atendido, transmite confianza y reduce sustos costosos.

¿Qué mantenimiento requiere y qué costes típicos puede implicar?

Requiere mantenimiento preventivo y manos de especialista: aceites de calidad, revisiones frecuentes y atención a refrigeración y componentes de chasis. Los consumibles (neumáticos, frenos) se gastan rápido si se conduce como pide. El coste varía por país y taller, pero no es un coche “barato de tener”: se paga la artesanía y el carácter. A cambio, cada salida justifica la dedicación.

¿Qué frenos, neumáticos y comportamiento a alta velocidad ofrece?

Con peso bajo, los frenos trabajan con ventaja: buena mordida y resistencia si están en buen estado y con líquido/pastillas adecuados. A alta velocidad se siente estable, pero la aerodinámica es más clásica que sofisticada: el coche exige atención al viento y al firme. Neumáticos de calidad y una geometría bien ajustada son decisivos para que el Tamora se sienta sólido y predecible.

¿Qué alternativas se le pueden comparar por sensaciones y enfoque?

Por filosofía, se compara con deportivos ligeros y directos: Lotus Elise/Exige por tacto, Porsche Boxster de la época por equilibrio (aunque más civilizado) o un Honda S2000 por motor atmosférico y compromiso. El Tamora, sin embargo, se distingue por su mezcla de potencia (≈350 CV) y ausencia de ayudas. Es menos “pulido”, pero más visceral en la conversación entre volante y asfalto.

Rivales de TVR Tamora

El TVR Tamora es uno de esos deportivos británicos que entienden la conducción como un acto físico: ligero, de respuesta inmediata y con un motor atmosférico que entrega su carácter sin filtros.

Situado en la gama de TVR a comienzos de los 2000, se colocó como una puerta de entrada a la filosofía de la marca: prestaciones serias, estética con identidad y una puesta a punto pensada para el conductor que prioriza sensaciones por encima de asistencias.

Su rivalidad natural se construye en dos frentes.

Por un lado, contra deportivos de motor delantero y propulsión que ofrecen un equilibrio similar entre agilidad y potencia, aunque con planteamientos más “civilizados”.

Por otro, frente a alternativas de motor central que, sin tener el mismo pulso artesanal, compiten por la misma promesa: velocidad real en carretera y tacto directo.

En ese tablero, el Porsche Boxster S (986) aparece como el antagonista más lógico: precisión alemana, chasis muy afinado y una entrega de potencia progresiva desde su bóxer central.

Es menos visceral en la forma de transmitir, pero suele ganar por coherencia global y facilidad de uso diario.

El Lotus Elise 111S (S2), por su parte, compite desde la ligereza extrema: no necesita grandes cifras de potencia para ser rápido, y su dirección y equilibrio se han convertido en referencia para quien busca pureza dinámica.

Frente a ambos, el Honda S2000 juega la carta del atmosférico de alto régimen, con una fiabilidad notable y un motor que pide ser estirado; su enfoque es más japonés en ejecución, más limpio y repetible, aunque menos “crudo” en carácter.

Finalmente, el BMW Z4 3.0i (E85) representa la alternativa de gran turismo compacto: seis cilindros en línea, empuje lleno y una experiencia más redonda para quien combina conducción rápida con confort.

Donde el TVR Tamora marca distancia es en su relación peso/potencia y en la sensación de estar conduciendo algo eminentemente mecánico: dirección comunicativa, respuestas rápidas y un conjunto que, en manos adecuadas, resulta muy gratificante.

Sus rivales tienden a ofrecer mayor refinamiento, redes de servicio más amplias y una ergonomía más pulida; el TVR responde con un dramatismo funcional: menos intermediarios entre el conductor y el asfalto.

Modelo Motor / Cilindrada Potencia (CV) Par (Nm) Arquitectura
TVR Tamora 6 cilindros en línea, 3.6 L (≈ 3.605 cc) ≈ 350 CV ≈ 390 Nm Atmosférico
Porsche Boxster S (986) 6 cilindros bóxer, 3.2 L (≈ 3.179 cc) ≈ 252 CV ≈ 305 Nm Atmosférico
Lotus Elise 111S (S2) 4 cilindros en línea, 1.8 L (≈ 1.796 cc) ≈ 160 CV ≈ 174 Nm Atmosférico
Honda S2000 4 cilindros en línea, 2.0 L (≈ 1.997 cc) ≈ 240 CV ≈ 208 Nm Atmosférico
BMW Z4 3.0i (E85) 6 cilindros en línea, 3.0 L (≈ 2.979 cc) ≈ 231 CV ≈ 300 Nm Atmosférico

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026