TVR Trident: 271 CV y V8 4.727 cc, pura emoción
Con 271 cv bajo el pie derecho, el TVR Trident transforma cada aceleración en una sacudida firme y lineal que te pega al asiento. Sus 8 cilindros entregan un pulso mecánico constante: un sonido grave que acompaña cada cambio de ritmo y te invita a estirar marchas. Los 4727 cc se traducen en empuje desde abajo y una conducción más física, directa y visceral.
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¿Tuviste un TVR Trident? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Sobre la marca de coches TVR
TVR es una marca británica que entendió el deportivo desde la ligereza y la respuesta inmediata. Al volante, cada giro del volante se siente mecánico y cercano, con un chasis que invita a leer el asfalto y a dosificar el gas con precisión. Su historia mezcla ingeniería artesanal y una identidad sin filtros, reflejada en modelos que han construido un carácter reconocible dentro del motor europeo.Versiones de TVR Trident
4.7L 8 cil 271 cv (1965 )
Carrocería
-
Combustible
-
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
4.727 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
271 CV
Potencia (kW)
202 kW
Potencia (PS)
275 PS
Par
426 Nm
Peso
1170 kg
Longitud
4.070 mm
Anchura
1.670 mm
Altura
-
Batalla
2.290 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
217 km/h
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre TVR Trident
¿Qué es el TVR Trident y qué lugar ocupa en la historia de TVR?
El TVR Trident fue un deportivo británico de finales de los 60 que representó la ambición de TVR por ofrecer prestaciones “de gran turismo” en formato compacto. Con carrocería ligera y un planteamiento muy directo, su conducción se siente mecánica y cercana: dirección viva, reacciones rápidas y mucho “feedback” del chasis. Es un coche raro, de producción limitada, hoy muy buscado.¿Qué motores montó el TVR Trident y cómo se perciben al volante?
El Trident se asocia sobre todo a V6 de origen Ford (familia Essex) en distintas evoluciones, con potencias que rondan aproximadamente los 120–150 CV según versión y puesta a punto. No es un motor fino al estilo moderno: se percibe con pulso, con un empuje progresivo y un sonido grave. En carreteras secundarias, premia llevarlo alegre de vueltas.¿Cómo es su aceleración y su velocidad punta en términos reales?
Por peso contenido y aerodinámica sencilla, el TVR Trident ofrece sensaciones de velocidad muy “analógicas”. En cifras orientativas, puede moverse en el entorno de 0–100 km/h en unos 8–10 s y velocidades máximas cercanas a 180–200 km/h según desarrollo y estado. En marcha, lo que marca la experiencia es la inmediatez del acelerador y la ligereza del conjunto.¿Qué transmite su chasis, suspensión y dirección en una carretera con curvas?
El Trident se conduce con las manos: la dirección comunica baches, asfalto y apoyo de los neumáticos con una claridad rara hoy. La suspensión tiende a ser firme y algo seca, lo que refuerza la sensación de ir “pegado” al camino. En curvas rápidas se siente ligero y reactivo; en firmes irregulares exige respeto y una conducción fina, sin brusquedades.¿Cómo es el interior del TVR Trident y qué nivel de confort ofrece?
El habitáculo es clásico y funcional: instrumentación simple, mandos directos y una posición de conducción baja que te mete dentro del coche. El confort es el de un deportivo británico de época: ruidos mecánicos presentes, aislamiento limitado y ventilación modesta. A cambio, en conducción tranquila se disfruta del olor a materiales, del tacto de los mandos y de su “ritmo” natural.¿Qué carrocerías existieron y cómo afecta cada una a la experiencia?
El Trident se vio en variantes tipo coupé y, según series, también en configuraciones abiertas o targa/convertibles asociadas a la familia Trident. Un techo cerrado aporta mayor sensación de solidez y mejor acústica a velocidad sostenida. En abierto, el coche gana intensidad sensorial: el sonido del V6, el viento y la proximidad con el entorno hacen cada aceleración más envolvente, aunque cansa antes.¿Qué consumo y autonomía puedes esperar en un uso real?
Con un V6 carburado y puesta a punto clásica, el consumo suele ser elevado para estándares actuales: orientativamente 12–16 l/100 km, pudiendo subir si se conduce con alegría. La autonomía dependerá del depósito, pero lo habitual es planificar rutas con paradas. En la práctica, su conducción invita a disfrutar por tramos, no a devorar kilómetros: lo mejor es dosificar y escuchar el motor.¿Cuáles son los puntos débiles y averías típicas del TVR Trident?
Lo delicado suele estar en la electricidad (instalación antigua), refrigeración (manguitos, radiador, termostato) y ajustes de carburación/encendido. También conviene vigilar corrosión en chasis y anclajes, y holguras de suspensión/dirección por edad. Cuando está al día, el coche se siente honesto; si no, aparecen tirones, calentones y una conducción menos precisa, más “nerviosa” de lo normal.¿Qué hay que revisar antes de comprar uno y cómo se conduce una unidad sana?
Prioriza chasis sin óxidos serios, geometrías correctas, frenos equilibrados y motor que arranque en frío sin humo excesivo. Comprueba temperatura estable en tráfico y carga eléctrica correcta. Una unidad sana se conduce redonda: acelera limpio, no “flota” en recta y frena con pedal firme. A ritmos medios ya transmite mucho; no hace falta ir rápido para sentir su carácter.¿Qué mantenimiento necesita y cada cuánto conviene hacerlo?
En un clásico así, el mantenimiento es más frecuente que en un coche moderno: aceite y filtros cada 5.000–7.000 km o anual, revisión de encendido y carburación periódica, y control de refrigeración antes del verano. Frenos, silentblocks y rótulas merecen inspecciones regulares. Bien cuidado, el Trident responde con un tacto consistente; descuidado, se vuelve impreciso y más exigente de llevar.¿Qué valor clásico tiene hoy el TVR Trident y para qué tipo de conductor encaja?
Por rareza y estética de época, el Trident es un clásico de nicho con demanda entre entusiastas de deportivos británicos. Su valor depende mucho del estado y la documentación, pero tiende a premiar unidades originales y bien restauradas. Encaja con quien busca conducción sensorial: tacto mecánico, dirección comunicativa y un V6 con carácter, más que un coche “fácil” para uso diario moderno.Rivales de TVR Trident
TVR Trident es uno de esos nombres que condensan una época: la de los deportivos británicos ligeros, de producción limitada y con una filosofía casi artesanal, donde el chasis, el peso contenido y la respuesta del motor importaban tanto como la estética.Nacido en el entorno de TVR a finales de los 60, el Trident se asocia a carrocerías tipo coupé y, sobre todo, al concepto de gran turismo compacto con corazón Ford, pensado para ofrecer prestaciones serias sin recurrir a una complejidad técnica excesiva.
Su rivalidad natural no se mide tanto por volumen de ventas como por planteamiento: deportivos de tamaño contenido, propulsión trasera y motores de seis cilindros (o V8 en alternativas cercanas) que buscaban equilibrio entre velocidad, sensaciones y coste de propiedad asumible. En esa misma conversación aparece el Lotus Europa, que jugaba otra carta: motor central y un enfoque de eficiencia dinámica radical, menos “GT” y más bisturí en carretera revirada.
Frente al Trident, el Europa suele sentirse más bajo, más tenso y más orientado a la precisión; el TVR, por su parte, tiende a ofrecer una experiencia más musculosa y tradicional, con ese tacto británico de coche pequeño con motor “grande” para su tamaño. Otro rival de época es el Reliant Scimitar GTE, también británico y también con motor Ford V6, pero con una interpretación más práctica del deportivo: un shooting brake con vocación de uso real.
Aquí la rivalidad se define por la intención: el Trident seduce por rareza, postura y conducción más enfocada; el Scimitar por versatilidad sin renunciar a prestaciones y carácter. Y si lo que se busca es comparar con un icono de chasis y pureza mecánica, el Triumph GT6 entra con fuerza: seis cilindros en línea, propulsión, formato compacto y una comunidad histórica enorme.
Frente al GT6, el Trident juega la baza de la exclusividad y de una estética más “special”; el Triumph responde con un planteamiento más estandarizado, mantenimiento generalmente más sencillo y una entrega de potencia con el sello clásico de Coventry. Nota: en clásicos de baja producción, las cifras exactas pueden variar por año, mercado y configuración (carburación, relaciones, etc.).
La tabla resume especificaciones típicas y ampliamente aceptadas de las versiones más representativas.
| Modelo | Motor / Cilindrada | Cilindros | Potencia (CV) | Alimentación | Tracción |
| TVR Trident | V6 2.994 cc | 6 | ~138 CV | Carburación | Trasera |
| Lotus Europa | 4L 1.558 cc | 4 | ~82 CV | Carburación | Trasera |
| Reliant Scimitar GTE | V6 2.994 cc | 6 | ~138 CV | Carburación | Trasera |
| Triumph GT6 | L6 1.998 cc | 6 | ~104 CV | Carburación | Trasera |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026