TVR Vixen: pureza deportiva con 87 CV

Con 87 CV, el TVR Vixen no busca cifras, busca sensaciones: aceleraciones honestas y un empuje progresivo que se siente vivo desde media vuelta de gas. Su 4 cilindros de 1.597 cc entrega una respuesta directa, con un sonido metálico cercano y sin artificios. En una carrocería ligera, cada cambio de apoyo se percibe inmediato, convirtiendo carreteras reviradas en su terreno natural.

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¿Tuviste un TVR Vixen? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
TVR - Logo

Sobre la marca de coches TVR

TVR es una marca británica que entendió el deportivo desde la ligereza y la respuesta inmediata. Al volante, cada giro del volante se siente mecánico y cercano, con un chasis que invita a leer el asfalto y a dosificar el gas con precisión. Su historia mezcla ingeniería artesanal y una identidad sin filtros, reflejada en modelos que han construido un carácter reconocible dentro del motor europeo.

Versiones de TVR Vixen

S1 (1967 )

TVR Vixen - S1 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
1.597 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
87 CV
Potencia (kW)
65 kW
Potencia (PS)
88 PS
Par
125 Nm
Peso
790 kg
Longitud
3.690 mm
Anchura
1.630 mm
Altura
1.260 mm
Batalla
2.290 mm
Depósito
65 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

S2 (1968 )

TVR Vixen - S2 - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
-
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
-
Cilindrada
1.599 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
75 CV
Potencia (kW)
56 kW
Potencia (PS)
76 PS
Par
125 Nm
Peso
760 kg
Longitud
3.690 mm
Anchura
1.630 mm
Altura
1.230 mm
Batalla
2.290 mm
Depósito
65 L
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre TVR Vixen

¿Qué es el TVR Vixen y por qué sigue despertando deseo?

El TVR Vixen fue uno de los deportivos británicos más ligeros y directos de los 60 y primeros 70, con carrocería de fibra y chasis tubular. En marcha se siente bajo, estrecho y muy “mecánico”: dirección sin filtros, pedalier cercano y una respuesta inmediata al gas. Su tamaño compacto y peso contenido convierten cada rotonda en una curva con intención, no trámite.

¿Cómo se siente al conducirlo en carretera revirada?

Por su masa reducida y batalla corta, el Vixen entra en curva con una agilidad casi karting. El morro obedece rápido y el coche te pide manos suaves: si aceleras pronto, el eje trasero puede insinuarse, comunicando mucho a través del asiento. En asfalto irregular notas cada junta, pero también la precisión. Es un clásico para conducir, no solo para mirar.

¿Qué motores montó el TVR Vixen y qué carácter aportan?

Según versión y año, el Vixen se asoció a mecánicas Ford, incluidas variantes 1.6/1.7/2.0 y, en etapas, V6 compactos. Más allá de la cifra, lo importante es el empuje: estira con brío en medios y, por su peso, cada aceleración se siente viva. El sonido es metálico y cercano, con vibración auténtica, como si el motor estuviera en tus manos.

¿Cómo es la posición de conducción y la vida a bordo?

Dentro manda la sencillez: instrumentación clara, mandos firmes y una postura baja que te hace “encajar” en el coche. El parabrisas queda cercano y la visibilidad es típica de clásico: buena hacia delante, más comprometida atrás. La cabina transmite calor, olor a material antiguo y un punto artesanal. No es refinado, pero sí envolvente, como un guante de conducción.

¿Qué hay que saber del chasis, suspensión y frenos?

El Vixen combina chasis tubular con carrocería ligera, una receta que prioriza tacto y control. La suspensión es simple y efectiva, con un tarado que hoy se siente firme: copia menos y comunica más. Los frenos, acordes a la época, requieren anticipación y un pie decidido, sobre todo en bajadas. A cambio, la lectura del agarre es muy clara y progresiva.

¿Es un coche “fácil” o exige experiencia?

Exige respeto: no hay ayudas, y su ligereza amplifica tus decisiones. Si entras pasado, te lo dice; si aceleras con volante girado, te lo devuelve con movimiento. Pero no es traicionero cuando está bien puesto a punto: avisa y habla. Con manos finas es gratificante, porque convierte la conducción en una conversación constante entre dirección, gas y adherencia.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene revisar antes de comprar?

En un Vixen importan más el estado y el historial que el kilometraje. Revisa corrosión o fatiga del chasis tubular, alineación, holguras de suspensión, fugas, temperatura en uso real y cableados. La fibra puede ocultar reparaciones: busca grietas, ajuste de paneles y puertas. Un buen reglaje de carburación/encendido cambia el coche: pasa de tosco a fino y elástico.

¿Qué consumo y uso realista se puede esperar hoy?

No es un clásico para “hacer recados” a diario: pide calentarlo, vigilar temperaturas y planificar. En consumo depende de motor y puesta a punto, pero la experiencia manda: vas escuchando, oliendo y sintiendo el coche, más pendiente de presión y respuesta que de un número. En rutas tranquilas puede ser razonable; si lo llevas alegre, beberá como un deportivo clásico.

¿Qué lo diferencia de otros deportivos británicos de su época?

Frente a alternativas más civilizadas, el Vixen apuesta por la inmediatez: menos aislamiento, más nervio y un tacto que parece de competición doméstica. La fibra reduce peso y el chasis da rigidez, creando una sensación de coche “tenso”, con reflejos rápidos. No busca lujo; busca conexión. Por eso se recuerda: no te transporta, te involucra en cada metro.

¿Para quién tiene sentido hoy un TVR Vixen?

Tiene sentido para quien valora la conducción analógica y acepta que el confort es secundario. Es ideal para salidas de fin de semana, puertos de montaña y eventos clásicos donde el tacto importa más que el brillo. Si te gusta ajustar, aprender y conducir con técnica, encaja. Si buscas facilidad moderna, no: el Vixen es una máquina de sensaciones, no de comodidades.

Rivales de TVR Vixen

El TVR Vixen representa una etapa muy significativa en la historia de TVR: la transición hacia deportivos ligeros, de carrocería compacta y enfoque claramente británico, donde el tacto mecánico y la relación peso/potencia marcaban el carácter más que la sofisticación.

Bajo su silueta de líneas tensas y proporciones bajas, el Vixen se movía en el mismo territorio emocional que otros coupés y roadsters europeos de pequeño tamaño: coches pensados para carreteras secundarias, con dirección comunicativa, reacciones rápidas y un motor delantero que invitaba a conducir “con las manos” tanto como con el acelerador.

Su rivalidad natural se entiende por filosofía.

Por un lado, el Lotus Elan S4, referencia dinámica de la época: más fino en precisión y equilibrio, con un planteamiento extremadamente ligero que priorizaba la agilidad por encima de la robustez.

Frente a él, el Vixen solía ofrecer una experiencia más musculosa y artesanal, con una personalidad menos delicada y una sensación de coche “hecho a mano” que atraía a quien buscaba temperamento antes que perfección quirúrgica.

En el otro extremo aparece el MG B GT, un rival por posicionamiento: el coupé británico práctico, utilizable y con una comunidad enorme.

Donde el MG apostaba por una conducción amable y un mantenimiento más convencional, el Vixen se desmarcaba con un enfoque más deportivo y exclusivo, buscando a conductores que querían algo más cercano a un deportivo puro, incluso si eso implicaba convivir con un punto más de crudeza.

Y si el criterio es el de “deportivo compacto europeo con ambición”, el Alfa Romeo Giulia Sprint GT (la familia Bertone) entra en escena con argumentos muy distintos: motor más sofisticado y un refinamiento general superior, combinando prestaciones con un toque de gran turismo.

Ahí el TVR Vixen se defendía desde el minimalismo: menor complejidad, peso contenido y un enfoque muy directo, de sensaciones inmediatas y respuesta rápida en carreteras reviradas.

Nota editorial: el TVR Vixen tuvo distintas evoluciones y motorizaciones según año/mercado (incluyendo variantes posteriores).

Para una comparación técnica coherente, se toman versiones representativas “de referencia” de la época con cifras típicas ampliamente citadas.

Modelo Cilindrada (cc) Configuración Potencia (CV)
TVR Vixen (1600, ref.) 1.598 L4 atmosférico ≈ 88
Lotus Elan S4 (ref.) 1.558 L4 atmosférico ≈ 118
MG B GT (1.8, ref.) 1.798 L4 atmosférico ≈ 95
Alfa Romeo Giulia Sprint GT (1.6, ref.) 1.570 L4 atmosférico ≈ 106

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026