Vauxhall Royale: elegancia clásica con 6 cilindros

El Vauxhall Royale combina presencia señorial con una mecánica pensada para devorar kilómetros. Su 6 cilindros de 2784 cc entrega un empuje progresivo que se siente como una alfombra de par al incorporarte y mantener cruceros con poca exigencia. La respuesta es suave, ideal para autopistas y viajes largos, con una sonoridad fina que acompaña sin fatigar. Un clásico orientado al confort y la conducción relajada.

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Vauxhall - Logo

Sobre la marca de coches Vauxhall

Ponerte al volante de un Vauxhall es sentir un enfoque directo y funcional: dirección ligera, respuesta predecible y un confort pensado para el día a día. Con raíces en la industria británica, la marca ha evolucionado hacia una gama moderna, orientada a la eficiencia y a la facilidad de uso. Aquí repasamos su historia, el carácter de sus modelos y qué esperar en carretera y ciudad.

Versiones de Vauxhall Royale

2.8L 6 cil Automática (1981 )

Vauxhall Royale - 2.8L 6 cil Automática - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
2.784 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1370 kg
Longitud
4.880 mm
Anchura
1.730 mm
Altura
1.370 mm
Batalla
2.690 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Coupe (1980 )

Vauxhall Royale - Coupe - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Automática
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
5
Cilindrada
2.784 cc
Cilindros
6
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
-
Potencia (kW)
-
Potencia (PS)
-
Par
-
Peso
1370 kg
Longitud
4.760 mm
Anchura
1.740 mm
Altura
1.340 mm
Batalla
2.670 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Vauxhall Royale

¿Qué es el Vauxhall Royale y dónde encaja en la gama?

El Vauxhall Royale fue la gran berlina de representación de Vauxhall a finales de los 70 y primeros 80, basada en el Opel Rekord/Commodore “C” y posicionada por encima de los modelos más populares de la marca. Al volante se siente grande, estable y ceremonial: capó largo, dirección suave y una pisada pensada para devorar autovía con calma, más que para enlazar curvas con prisa.

¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite al conducirlo?

Su carrocería de líneas rectas, cromados discretos y proporciones clásicas proyecta autoridad sin estridencias. Sentado tras el volante, la vista del morro largo y el ancho del coche te invitan a conducir con anticipación, dejando que el Royale “respire” en carriles amplios. No pide agresividad: pide ritmo constante, maniobras limpias y esa sensación de berlina grande que flota sobre el asfalto.

¿Qué motores montaba y qué sensaciones ofrece?

Según mercado y año, el Royale se asoció a mecánicas de seis cilindros en línea de la familia Opel (habitualmente en el entorno de 2.5–3.0 litros). En carretera se percibe como un empuje progresivo y redondo, con respuesta suave a medio régimen y un sonido grave, contenido. No es un coche de estirada furiosa: es de empuje sostenido, perfecto para cruceros largos y adelantamientos planificados.

¿Cómo es la conducción en ciudad y en carretera?

En ciudad impone por tamaño, con radio de giro y visibilidad trasera propios de una berlina clásica; se disfruta más con conducción pausada y espacio para maniobrar. En carretera muestra su carácter: suspensión orientada al confort, buena estabilidad en línea recta y un rodar silencioso para su época. La sensación es de “salón rodante”: cómodo, relajante y muy adecuado para viajes de muchas horas.

¿Qué tal es el interior, la ergonomía y el confort?

El Royale prioriza amplitud y una postura de conducción alta, con asientos generosos pensados para sostener durante kilómetros. El salpicadero tiene mandos grandes, de lectura clara, y una atmósfera sobria con materiales propios de su época. En marcha, lo que domina es la calma: aislamiento correcto, suspensiones que filtran y un balanceo suave. Es un coche que invita a conducir sin tensión, disfrutando del trayecto.

¿Qué equipamiento y detalles “premium” ofrecía en su momento?

Como buque insignia, podía incorporar elementos valorados entonces: interiores más cuidados, instrumentación completa y, según versión, extras de confort como tapicerías superiores, elevalunas o mejoras de audio. Más que la lista exacta, lo relevante es la experiencia: te sientes atendido. Todo está pensado para viajar con dignidad, con mandos suaves y una calidad percibida orientada a clientes que buscaban estatus sin extravagancias.

¿Qué consumo y mantenimiento cabe esperar hoy?

Por cilindrada y arquitectura, el consumo suele ser el típico de una gran berlina clásica: razonable en crucero estable, más alto en ciudad y a ritmos vivos. En mantenimiento, lo clave es el estado: refrigeración, carburación/inyección según unidad, encendido, fugas y silentblocks. Con una puesta a punto fina, el coche transmite suavidad y regularidad; si está descuidado, se nota en tirones, temperatura y ralentí inestable.

¿Qué puntos débiles y zonas a revisar antes de comprar uno?

Revisa óxidos en bajos, pasos de rueda, taloneras y puntos estructurales, además de holguras en suspensión y dirección, y el estado del sistema de frenos. En carretera, una unidad sana debe ir recta, sin vibraciones ni flotación excesiva. Comprueba caja (manual o automática según unidad), diferencial y ruidos a velocidad. Un Royale bien conservado se siente firme y compuesto; uno cansado, blando y ruidoso.

¿Cómo se comporta la suspensión y la dirección en conducción real?

La puesta a punto está enfocada al confort: muelles y amortiguadores pensados para filtrar, con una dirección asistida de tacto ligero. La sensación es de control sereno, no de precisión moderna. En curvas rápidas tiende al balanceo progresivo, pero transmite seguridad si mantienes un ritmo fluido. Es un coche que premia la conducción anticipada: entrar suave, apoyar con paciencia y dejar que el chasis asiente.

¿Es un clásico recomendable y para qué tipo de conductor?

Sí, si buscas un clásico grande para disfrutar de viajes, eventos y conducción tranquila, con presencia y sabor setentero. Es ideal para quien valore comodidad, estética formal y mecánicas de seis cilindros con entrega suave. No es el mejor para quien quiera agilidad o uso urbano diario. Cuando está en forma, ofrece una experiencia muy “gran turismo”: ritmo constante, silencio razonable y esa sensación de coche importante.

Rivales de Vauxhall Royale

El Vauxhall Royale fue la interpretación británica de una gran berlina europea concebida para viajar lejos y con aplomo, con esa sensación de coche “de autopista” que prioriza el aislamiento, la estabilidad direccional y una entrega de potencia suave antes que la agilidad inmediata.

En su época, el Royale se movía en un territorio de rivalidad muy definido: el de las berlinas ejecutivas de seis cilindros (y, según versiones y mercados, incluso V8) donde el comprador buscaba presencia, calidad de rodadura y mecánicas de funcionamiento sedoso. En ese escenario, la rivalidad más natural se daba con el Ford Granada, referencia popular en el segmento por equilibrio global y por una oferta de motores amplia, incluyendo V6 de buen par y uso muy extendido.

Frente al Granada, el Royale apostaba por un enfoque más “continental” en tacto de marcha: menos orientado a la conducción viva y más centrado en viajar con bajo esfuerzo, especialmente en vías rápidas. Otro contrincante lógico fue el Rover SD1, que representaba una visión británica más emocional: diseño con carácter y, en sus configuraciones V8, un rendimiento superior.

Donde el SD1 buscaba seducir por estilo y sensaciones, el Royale contestaba con una propuesta más clásica de berlina grande, con una puesta a punto pensada para la estabilidad y el confort sostenido. Desde Alemania, el BMW Serie 5 (E28) elevaba la exigencia dinámica y de precisión.

En comparación, el Royale no pretendía ser el más comunicativo en curvas, sino el más convincente cuando el objetivo era devorar kilómetros con serenidad, con motores grandes que entregaban potencia de forma progresiva y un planteamiento de coche amplio, pensado para cuatro o cinco ocupantes con equipaje. Cerrando el círculo de rivales, el Mercedes-Benz Clase E (W123) imponía el estándar de robustez y calidad percibida.

El Royale se enfrentaba a ese argumento con una relación valor/equipamiento tradicionalmente competitiva en su ecosistema de mercado, además de una orientación muy clara a la comodidad.

En suma: el Royale fue un “crucero” europeo con acento británico, que competía más por manera de viajar que por cifras puras.
Modelo Cilindrada Configuración Potencia (CV)
Vauxhall Royale 2.969 cc 6 cilindros en línea 136 CV
Ford Granada 2.792 cc V6 150 CV
Rover SD1 3.528 cc V8 155 CV
BMW Serie 5 (E28) 528i 2.788 cc 6 cilindros en línea 184 CV
Mercedes-Benz Clase E (W123) 280E 2.746 cc 6 cilindros en línea 177 CV

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026