Vector M12: 484 CV de V12 5.7 que se sienten en la espalda

Con 484 CV, el Vector M12 entrega un empuje que se nota desde el primer toque de gas: aceleración firme y constante, como si el coche tensara el asfalto bajo tus manos. Su V12 de 12 cilindros y 5.707 cc no solo suma potencia; aporta una banda sonora grave y sostenida que acompaña cada cambio de ritmo. Un superdeportivo de tacto directo, pensado para conducir con atención.

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Vector - Logo

Sobre la marca de coches Vector

Vector es una marca pensada para quienes buscan una conducción clara y comunicativa. Al ponerse en marcha, transmite aplomo en recta y un paso por curva que invita a trazar con confianza, con una respuesta que se siente inmediata. Su identidad combina líneas firmes y una filosofía centrada en el control, orientada a disfrutar del recorrido tanto en ciudad como en carretera.

Versiones de Vector M12

5.7L 12 cil 484 cv Manual Coupé (1996 - 2005 )

Vector M12 - 5.7L 12 cil 484 cv Manual Coupé - Imagen no disponible
Carrocería
Coupé
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Central
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
5.707 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
4
Potencia (CV)
484 CV
Potencia (kW)
361 kW
Potencia (PS)
491 PS
Par
576 Nm
Peso
1630 kg
Longitud
4.790 mm
Anchura
2.030 mm
Altura
1.140 mm
Batalla
2.750 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Vector M12

¿Qué es el Vector M12 y qué lo hace especial?

El Vector M12 es un superdeportivo estadounidense (1995–1999) de producción muy limitada, nacido del chasis y filosofía del Vector W8, pero con mecánica Lamborghini. Con unos 500 CV y un V12 atmosférico de 5.7 litros, se siente como una máquina analógica: dirección pesada, baja altura y una cabina tipo avión. Es un coche de sensaciones crudas, pensado para pilotos más que para pasear.

¿Qué motor lleva el Vector M12 y cómo se siente al conducir?

Monta el V12 5.7 atmosférico de origen Lamborghini (familia Diablo), asociado a una caja manual de 5 marchas. En carretera, el motor empuja de forma progresiva y sonora, con respuesta inmediata al acelerador y un carácter muy mecánico. No hay filtros: notas vibraciones, calor y el cambio exige decisión. Es de esos coches que te obligan a conducir con manos firmes y oído atento.

¿Qué prestaciones ofrece: 0-100 y velocidad máxima?

Según cifras publicadas en su época, el Vector M12 rondaba los 4,5 s en 0–100 km/h y se movía alrededor de 300–310 km/h de punta, dependiendo de la unidad y puesta a punto. En la práctica, lo que impresiona es la manera de ganar velocidad desde media carga: el V12 estira con rabia y el coche se pega al asfalto, con una sensación de “misil” muy física.

¿Cómo es su diseño exterior y qué transmite?

Su carrocería es pura geometría noventera: baja, ancha, con aristas marcadas, tomas de aire grandes y una postura de ataque permanente. No busca suavidad; busca presencia. En marcha, el morro parece “cortar” el aire y la visibilidad hacia atrás recuerda que es un superdeportivo de motor central. Cada maniobra se siente teatral, desde abrir la puerta hasta encajarlo en una curva cerrada.

¿Cómo es el interior del Vector M12 y la posición de conducción?

El habitáculo mezcla lo artesanal con lo aeronáutico: consola elevada, mandos orientados al conductor y una sensación de cockpit compacto. Vas muy bajo, con piernas estiradas y el parabrisas cerca, lo que intensifica la velocidad percibida. No es un interior de lujo moderno; es un lugar funcional y emocional. A ritmo alegre, cada sonido mecánico entra en cabina y te mantiene conectado.

¿Qué tal es el chasis y el comportamiento dinámico?

Con motor central y una puesta a punto firme, el M12 transmite mucha información del asfalto. La suspensión tiende a ser dura y la dirección requiere esfuerzo, especialmente en maniobras lentas. En carretera rápida, el coche gana aplomo y la aerodinámica se nota: estabilidad alta, sensación de anchura y apoyo sólido. No perdona improvisaciones; recompensa la conducción limpia, con entradas suaves y gas medido al salir.

¿Cuántas unidades se fabricaron y por qué es tan raro?

El Vector M12 se produjo en números muy bajos, con estimaciones habituales en torno a unas decenas de unidades (a menudo se cita ~14–20). Esa rareza se nota en todo: cada coche tiene matices, acabados y evoluciones. Conducirlo es convivir con un “prototipo homologado”, más cercano a una boutique que a una gran marca. Por eso, verlo (y oírlo) en persona es un acontecimiento.

¿Qué consumo y uso realista puedes esperar?

Un V12 atmosférico de 5.7 litros en un superdeportivo noventero no es precisamente frugal: es razonable esperar consumos altos, especialmente en ciudad o conducción viva. Lo importante es la experiencia: el depósito se traduce en kilómetros de emociones, no de eficiencia. En uso real, planificas paradas y vigilas temperaturas. Es un coche para salidas medidas, no para recados diarios ni atascos veraniegos.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar?

La clave es el mantenimiento preventivo y un especialista: motor y transmisión Lamborghini tienen lógica conocida, pero la integración Vector (eléctrica, ajustes, piezas específicas) exige paciencia. Revisa refrigeración, sistema eléctrico, ajuste de puertas y estanqueidad, además de frenos y neumáticos por el peso y potencia. La sensación al volante depende de que todo esté “en su sitio”: cuando está fino, el coche se vuelve preciso y comunicativo.

¿Cómo es la experiencia de conducirlo en ciudad frente a carretera?

En ciudad es exigente: visibilidad limitada, radio de giro justo, embrague y dirección con carácter, y mucho calor mecánico alrededor. En carretera abierta cambia el guion: el coche se asienta, el V12 respira y el chasis cobra sentido. A 80–120 km/h ya se siente especial; a ritmos altos, la estabilidad y el sonido te envuelven. Es un coche para escapar de lo urbano y buscar asfalto limpio.

¿Qué rivales tenía en su época y cómo se posiciona?

Por concepto y periodo, se movía cerca de Lamborghini Diablo, Ferrari F355/F512 y otros superdeportivos de baja producción. El M12 no competía tanto por “refinamiento” como por personalidad: un diseño americano radical con corazón italiano. En conducción, se percibe más “bruto” y directo que algunos rivales, con una sensación artesanal. Es menos cómodo, pero más crudo: te hace sentir parte del mecanismo, no pasajero.

¿Qué valor de mercado y coleccionabilidad tiene hoy?

Su valor depende mucho del historial, estado, originalidad y documentación, porque la producción limitada amplifica cualquier detalle. En el mercado de colección, el atractivo está en la combinación de rareza, estética noventera y motor V12 Lamborghini. No es un “clásico fácil”; es un coche de nicho para coleccionistas que buscan conversación y carácter. Cuando aparece a la venta, la exclusividad pesa casi tanto como las prestaciones.

¿Para quién es el Vector M12 y qué tipo de conductor lo disfrutará?

Es para quien prioriza sensaciones puras sobre comodidad: alguien que disfrute conduciendo con técnica, aceptando compromisos y entendiendo que el coche pide respeto. Si te gusta sentir dirección, pedalier y respuesta del motor sin filtros, el M12 te recompensa. Si buscas uso frecuente, infotainment o facilidad, te frustrará. Es un superdeportivo de culto: te exige atención, pero a cambio te da una experiencia intensa y muy física.

Rivales de Vector M12

El Vector M12 es una de esas piezas de ingeniería nacidas del cruce entre ambición artesanal y ADN de competición.

Lanzado a finales de los 90 bajo la marca estadounidense Vector (ya en una etapa distinta a la de los W8), el M12 apostó por una fórmula poco habitual en su entorno: chasis y arquitectura derivados de Lamborghini, corazón V12 atmosférico italiano y una puesta a punto enfocada a la estabilidad a alta velocidad más que al exhibicionismo.

En la práctica, su rivalidad natural no se entiende solo por cifras, sino por el tipo de promesa que hacía: sensaciones de supercoche “analógico”, respuesta inmediata y un carácter mecánico muy presente, en un periodo en el que Europa dominaba el relato del gran turismo de motor central. En ese tablero, el enfrentamiento más directo es con el Lamborghini Diablo, no solo por posicionamiento, sino por parentesco técnico: comparten la idea de un V12 grande, atmosférico, y una conducción que premia manos finas cuando se eleva el ritmo.

El Diablo juega con una ventaja clara en aura de marca, red comercial y evolución de producto, mientras que el M12 se presenta como alternativa de nicho: más raro, más artesanal, y para quien busca el matiz “outsider” sin renunciar a la intensidad de un doce cilindros. Si el Diablo representa la tradición italiana del exceso medido, el Ferrari 550 Maranello encarna la interpretación gran turismo: motor V12 delantero, mayor enfoque en equilibrio, usabilidad y viajes rápidos con una calidad de acabado más consistente.

Aquí el Vector queda como una propuesta más extrema por arquitectura y planteamiento, con un cockpit más encerrado y una experiencia menos orientada a la vida diaria.

La comparación es interesante porque no se trata de “mejor o peor”, sino de dos caminos para llegar a altas velocidades: el Ferrari desde la fluidez y la polivalencia; el Vector desde la teatralidad del motor central y la proximidad mecánica. Como contrapunto tecnológico aparece el Porsche 911 Turbo (996), que a finales de los 90 y principios de los 2000 redefinía el concepto de rendimiento utilizable: tracción total, turboalimentación y una efectividad difícil de igualar en cualquier escenario.

Frente a él, el M12 juega la carta de lo visceral: el V12 atmosférico entrega la potencia con progresión lineal y un sonido más orgánico, mientras que el Porsche responde con una capacidad de tracción y repetibilidad que lo hacen especialmente rápido “siempre”, no solo cuando el asfalto y el piloto están alineados. En conjunto, el Vector M12 rivaliza menos por volumen y más por identidad: es una declaración de intenciones en una época en la que los superdeportivos empezaban a profesionalizar su producción.

Sus rivales ganan en madurez industrial y coherencia de gama; el Vector compensa con rareza, relato y una receta mecánica de alto pedigrí.
Modelo Arquitectura Cilindrada Cilindros Alimentación Potencia (CV)
Vector M12 Motor central trasero 5.7 L V12 Atmosférico 492
Lamborghini Diablo Motor central trasero 5.7 L V12 Atmosférico 492
Ferrari 550 Maranello Motor delantero longitudinal 5.5 L V12 Atmosférico 485
Porsche 911 Turbo (996) Motor trasero 3.6 L Bóxer 6 Biturbo 420

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026