Volvo 264: 140 CV de serenidad en seis cilindros
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Sobre la marca de coches Volvo
Con Volvo, cada trayecto transmite calma y control. Su enfoque en la seguridad, la tecnología de asistencia y el diseño escandinavo se percibe desde los primeros metros, con una conducción suave y precisa tanto en ciudad como en autopista. La marca apuesta por el bienestar a bordo, el silencio de marcha y una experiencia refinada que convierte los desplazamientos diarios en momentos de auténtico confort.Versiones de Volvo 264
GL (1975 )
Información sobre Volvo 264
¿Qué es el Volvo 264 y qué lugar ocupa en la historia de la marca?
El Volvo 264 fue la gran berlina de Volvo a finales de los 70 y principios de los 80, parte de la Serie 200. Nació para ofrecer más presencia, suavidad y equipamiento que un 244, con motor V6 PRV y un enfoque claro al confort. Al volante se siente serio y aplomado: dirección pausada, pisada larga y una sensación de coche “bien asentado” en autopista.¿Qué motor lleva el Volvo 264 y cómo se siente en marcha?
Monta el V6 PRV de 2.7 litros (más adelante 2.8), un bloque desarrollado por Peugeot-Renault-Volvo. No busca nervio; entrega la potencia con una progresividad muy “gran turismo” y un sonido grave, discreto. En conducción diaria destaca por suavidad y elasticidad, ideal para rodar a ritmo constante. La respuesta es más de par utilizable que de estirada deportiva.¿Cuánta potencia tiene y cómo acelera el Volvo 264?
Según año y versión, el V6 suele moverse en torno a 125–155 CV. En sensaciones, acelera con calma y autoridad: no te empuja de golpe, pero gana velocidad de manera continua. En incorporaciones agradeces su cilindrada y su entrega lineal, especialmente con cambio automático. Es un coche para viajar sin tensión, más que para buscar aceleraciones cortas y bruscas.¿Qué consumo real puedes esperar en un Volvo 264?
El V6 PRV prioriza suavidad sobre eficiencia: lo normal es moverse alrededor de 11–14 l/100 km, pudiendo bajar algo en carretera tranquila o subir en ciudad. La experiencia es coherente con su tamaño y época: conducción relajada, cambios largos y poca necesidad de apurar. Si lo llevas “a vela” en autopista, premia con una marcha serena y estable.¿Cómo es la conducción del Volvo 264 en carretera y autopista?
Su terreno natural es la autopista: va aplomado, filtra bien y transmite esa sensación de “bloque” típica de Volvo. La suspensión está pensada para comodidad, con balanceo contenido pero sin dureza moderna. A ritmo legal, el coche parece ir sobrado, con dirección más lenta y comunicativa a su manera. Es más de mantener cruceros que de enlazar curvas rápido.¿Cómo se comporta en ciudad y maniobras?
En ciudad se nota su tamaño y la puesta a punto de época: radio de giro correcto, pero dirección menos ligera que en un coche moderno y carrocería larga para aparcar. A cambio, la visibilidad es buena y la respuesta del V6 es dulce, sin tirones. Con automático, el 264 se vuelve especialmente agradable en tráfico: avanza con suavidad y sin estrés mecánico.¿Qué cambios de marcha llevaba el Volvo 264 y cuál conviene más?
Se ofreció con manual y automático (muy habitual). El manual da más control y puede ayudar a contener consumo, pero el carácter del coche casa especialmente con el automático: transiciones suaves y ritmo fluido. En sensaciones, el automático refuerza el enfoque burgués del 264, convirtiéndolo en un coche de “crucero” relajado. El manual encaja si buscas más implicación clásica.¿Qué tal es el interior del Volvo 264 en calidad y confort?
El interior prioriza ergonomía y durabilidad: asientos amplios, mandos grandes y una sensación robusta. La postura de conducción es cómoda para horas, con un ambiente funcional más que lujoso al estilo alemán. En marcha, el aislamiento es correcto para su época y el coche invita a viajar sin fatiga. Es un habitáculo de largos recorridos, donde todo parece hecho para durar.¿Qué equipamiento destacaba en el Volvo 264 frente a otros Serie 200?
El 264 solía venir más completo que un 244: mejores tapicerías, más detalles de acabado y, según mercados, extras de confort orientados al uso ejecutivo. No es ostentoso; se nota en la experiencia diaria: mejor sensación de “coche grande”, más silencio relativo y un rodar más redondo. También se ofrecieron versiones como el 264 GLE, con enfoque claramente más alto.¿Qué seguridad ofrece un Volvo 264 y cómo se percibe al conducir?
Volvo ya era referencia en estructura y seguridad pasiva, y el 264 transmite esa filosofía: carrocería sólida, sensación de protección y un tacto de coche “serio”. En conducción, esa seguridad se traduce en estabilidad y confianza, especialmente en recta y firmes irregulares. No tiene ayudas modernas, pero su comportamiento es predecible. Te invita a anticipar y conducir con margen, sin sobresaltos.¿Qué puntos débiles y averías típicas conviene revisar antes de comprar?
Lo crítico suele estar en el V6 PRV y su mantenimiento: estado de refrigeración, fugas, distribución según versión, y afinado de inyección/encendido. También revisa óxidos en bajos y pasos de rueda, y el estado de suspensión y frenos por peso y edad. En sensaciones, un 264 sano debe ir fino, sin tirones ni calentones, y con ralentí estable y suave.¿Es un clásico recomendable hoy y para qué tipo de uso encaja mejor?
Sí, si buscas una berlina clásica para disfrutar del viaje, no de la prisa. Encaja en rutas de fin de semana, concentraciones y desplazamientos tranquilos, donde su aplomo y confort brillan. Es un coche que se disfruta por cómo “respira” en carretera: dirección calmada, motor lleno y rodar estable. No es ideal si priorizas consumo o agilidad urbana diaria.Rivales de Volvo 264
El Volvo 264 representa la etapa en la que Volvo quiso añadir un matiz más señorial a su clásica receta de seguridad, solidez estructural y confort de largo recorrido.
Lanzado dentro de la Serie 200, el 264 se distinguió por su motor V6 (frente a los habituales cuatro cilindros de la gama) y por una puesta a punto pensada para viajar con aplomo: dirección estable, rodadura consistente y una sensación de coche “bien plantado” que encajaba con su enfoque de berlina premium europea de finales de los 70 y primeros 80.
Su rivalidad natural se construye alrededor de otras berlinas de seis cilindros que, en la misma época, defendían el estatus con argumentos distintos.
Frente al BMW 528i (E12), el sueco prioriza la robustez y la serenidad antes que la agilidad y la respuesta viva del seis en línea bávaro.
Con el Mercedes-Benz 280E (W123), el duelo es más filosófico: ambos apuestan por calidad percibida y durabilidad, pero el Mercedes suele ofrecer un refinamiento mecánico más redondo, mientras que el Volvo compensa con una identidad más sobria y una ergonomía típicamente nórdica.
Ante el Saab 900 Turbo, el enfrentamiento cambia de guion: el Saab introduce la sobrealimentación y una personalidad más técnica y dinámica, mientras el 264 mantiene un planteamiento atmosférico y más clásico, enfocado a la continuidad y al confort.
En conjunto, el Volvo 264 resulta especialmente interesante para quien busca una berlina de época con presencia discreta, motor de seis cilindros y un enfoque de uso realista: un coche concebido para sumar kilómetros con calma, manteniendo el carácter racional de Volvo, pero con un escalón extra de distinción.
| Modelo | Cilindrada (cc) | Configuración | Alimentación | Potencia (CV) |
| Volvo 264 | 2.664 | V6 | Carburación / Inyección (según versión y año) | 125-140 |
| BMW 528i (E12) | 2.788 | L6 | Inyección | 177-184 |
| Mercedes-Benz 280E (W123) | 2.746 | L6 | Inyección | 177-185 |
| Saab 900 Turbo | 1.985 | L4 | Turbo | 145-175 |
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