Westfield XTR 2: 173 CV de pura conexión
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Sobre la marca de coches Westfield
Westfield representa la escuela británica de la ligereza: chasis afinados, respuesta inmediata y una conexión directa con la carretera. Al volante, cada cambio de apoyo se siente nítido y cada curva invita a modular con precisión, sin filtros. Su filosofía prioriza equilibrio, peso contenido y tacto mecánico para quienes buscan una conducción auténtica, centrada en el conductor y en la lectura del asfalto.Versiones de Westfield XTR 2
1.3L 4 cil 173 cv (2003 - 2004 )
1.8 (2003 )
Información sobre Westfield XTR 2
¿Qué es el Westfield XTR 2 y qué tipo de coche propone?
El Westfield XTR 2 es un deportivo ultraligero de enfoque circuito-matrícula, con chasis tubular y carrocería compacta tipo barqueta/coupé. Su clave está en el peso contenido (habitualmente por debajo de 700 kg según configuración) y una postura de conducción muy baja. En marcha se siente directo, con reacciones instantáneas y una conexión mecánica que prioriza sensaciones por encima del confort diario.¿Cómo se siente su motor y qué rendimiento ofrece en conducción real?
Suele montar motores de alto régimen (frecuentes los 4 cilindros de origen Honda) con potencias que, según preparación, rondan aproximadamente 200–260 CV. En un coche tan ligero, la aceleración se percibe fulgurante: el empuje llega rápido y el motor invita a estirar marchas. Más que cifras, transmite urgencia y precisión, con un sonido metálico y una respuesta al gas casi inmediata.¿Cómo es la experiencia al volante: postura, visibilidad y control?
La posición es muy baja, con piernas estiradas y el volante cerca del pecho, similar a un coche de carreras. La visibilidad es funcional: ves el asfalto “encima”, lo que aumenta la sensación de velocidad. Los mandos suelen ser firmes y sin filtros; cada milímetro de giro se traduce en trayectoria. Es un coche que te pide manos finas y atención constante, premiando la precisión.¿Qué tal va de chasis, dirección y paso por curva?
Su chasis tubular y suspensiones de enfoque deportivo entregan una rigidez notable para el peso, lo que se traduce en apoyos limpios y cambios de dirección muy rápidos. La dirección se percibe comunicativa, con mucha información del tren delantero. En curva, el coche rota con facilidad: se siente ágil, con un eje trasero vivo si aceleras pronto, ideal para aprender a “colocar” el coche.¿Qué frenos monta y cómo se percibe la frenada?
Suele equipar frenos sobredimensionados para su masa: discos ventilados y pinzas deportivas, variando por versiones y kits. Lo relevante es la sensación: pedal firme, recorrido corto y una capacidad de deceleración muy alta gracias al poco peso. En tramo o circuito, permite frenar tarde y modular con precisión. No es una frenada “turística”; es más bien de herramienta, pensada para repetir.¿Es un coche apto para carretera o está pensado casi solo para circuito?
Puede usarse en carretera, pero su hábitat natural es el circuito o rutas de asfalto liso. La suspensión suele ser dura y la insonorización mínima, con ruido mecánico presente a cualquier velocidad. A cambio, en una carretera enlazada te ofrece un nivel de implicación altísimo. En ciudad puede resultar exigente por altura, maniobrabilidad y confort, pero en curvas compensa con sensaciones.¿Qué cambios y transmisión se suelen encontrar y cómo influyen en la conducción?
Es habitual encontrar cajas manuales deportivas (a veces de recorridos cortos) y, en preparaciones, soluciones más orientadas a circuito. La sensación típica es de engranajes directos, con un tacto más mecánico que refinado. Esa transmisión contribuye a que el coche se sienta “conectado”: cada reducción se nota en el chasis y cada aceleración se traduce en tracción inmediata, con mucha respuesta al acelerador.¿Qué consumo y autonomía puedes esperar en uso real?
El consumo depende mucho del motor y del ritmo. En uso tranquilo puede moverse en cifras moderadas para su potencia, pero cuando se conduce a alto régimen el gasto sube con rapidez. La autonomía suele estar limitada por depósitos relativamente pequeños, propios de un enfoque deportivo. En la práctica, se disfruta más como coche de salidas planificadas que como rutero de largas distancias, priorizando ligereza sobre alcance.¿Qué mantenimiento requiere y qué puntos conviene revisar antes de comprar?
Al ser un coche de orientación deportiva y, a menudo, montado como kit, el mantenimiento debe ser meticuloso: fluidos, tornillería, silentblocks, rótulas, alineado y estado de frenos/neumáticos. Conviene revisar la calidad del ensamblaje, la documentación de homologación, el historial de uso en circuito y posibles grietas o fatiga en elementos de suspensión. Bien cuidado, es robusto; mal mantenido, se vuelve delicado.¿Cómo es la vida a bordo: confort, espacio y equipamiento?
El habitáculo es esencial: dos asientos tipo baquet, arneses en muchas unidades y poco espacio para objetos. El confort es secundario: vibraciones, calor y ruido forman parte de la experiencia. No es un coche para viajar relajado, sino para conducir con intención. El equipamiento suele limitarse a instrumentación básica y, en ocasiones, telemetría o relojes extra. Lo valioso es la sensación de “coche-herramienta”.¿Qué neumáticos y configuración de suspensiones le sientan mejor?
Rinde especialmente bien con neumáticos semislick si el uso es deportivo; en carretera, unos UHP equilibran agarre y temperatura de funcionamiento. La puesta a punto de suspensión (altura, caída, convergencia) cambia por completo el carácter: más caída delantera mejora entrada en curva; un trasero más libre aumenta rotación. En conducción, notas cada ajuste: el coche comunica tanto que la geometría se siente en el primer kilómetro.¿Para qué conductor es el Westfield XTR 2 y qué alternativas considerar?
Es para quien prioriza sensaciones puras: ligereza, respuesta y precisión, aceptando sacrificios en comodidad. En manos pacientes, enseña técnica; en manos impacientes, exige respeto por su inmediatez. Como alternativas cercanas por filosofía: Caterham/Seven, Radical (más circuito), o Lotus Elise (más utilizable). El XTR 2 se sitúa en el punto donde la carretera aún es posible, pero el circuito es su idioma natural.Rivales de Westfield XTR 2
El Westfield XTR 2 es una interpretación radical del deportivo ligero: mínima masa, aerodinámica efectiva y una arquitectura pensada para llevar sensaciones de circuito a un formato “road-legal” (según configuración y mercado).
En el asfalto, su propuesta se apoya en una receta que no admite distracciones: chasis tubular, carrocería compacta y un tren motriz de enfoque purista, donde la relación peso/potencia y la respuesta inmediata mandan más que la cifra bruta de potencia.
Es, en esencia, un coche para quien mide el placer de conducción en décimas, frenadas y apoyo en curva.
Sus principales rivales no compiten tanto por lujo o conectividad, sino por una misma promesa: bajar el filtro entre piloto y carretera.
En ese terreno, el Caterham Seven 620R representa la escuela más clásica del “lightweight”: menos carga aerodinámica que un XTR 2, pero una sensación de exposición y lectura del firme casi quirúrgica.
Donde el Westfield busca un enfoque más “track day” con una silueta cerrada y mayor eficiencia a alta velocidad, el Caterham contraataca con inmediatez, simplicidad y un tacto mecánico muy directo.
En el extremo más prestacional, el Ariel Atom 4 es un rival conceptual: exoesqueleto, rigidez, y un equilibrio dinámico que convierte cada aceleración en una declaración de intenciones.
Frente al Atom, el Westfield XTR 2 suele percibirse como una alternativa con filosofía igualmente deportiva pero con una interpretación distinta del envoltorio (carrocería y aero) y de la entrega de potencia según la motorización montada.
Si tu prioridad es máxima exposición y una respuesta explosiva con motor moderno turbo, el Atom presiona fuerte; si buscas un “mini-prototipo” compacto con sensaciones de coche de carreras en formato utilizable, el XTR 2 se siente en su elemento.
Por su parte, el Lotus Exige S2 juega otra partida: mantiene la ligereza como virtud, pero introduce un nivel de acabado, aislamiento y “coche completo” que lo hace más versátil fuera del circuito.
En comparación, el Westfield XTR 2 se inclina sin complejos hacia la pureza, con una experiencia más cruda y enfocada.
El Lotus es el rival para quien quiere sensaciones deportivas sin renunciar a un uso más amplio; el Westfield, para quien prioriza la conexión y la precisión por encima de cualquier concesión.
Nota editorial: en el Westfield XTR 2 existen configuraciones y motorizaciones según año, preparador y mercado (muy habitual en modelos de producción limitada/kit).
A continuación se muestran especificaciones técnicas típicas y ampliamente referenciadas en estas familias de modelos para una comparación orientativa.
| Modelo | Cilindrada | Arquitectura motor | Potencia |
| Westfield XTR 2 | 1.800 cc | 4 cilindros en línea (atmosférico) | ~180-200 CV |
| Caterham Seven 620R | 1.999 cc | 4 cilindros en línea (compresor) | 310 CV |
| Ariel Atom 4 | 1.996 cc | 4 cilindros en línea (turbo) | 320 CV |
| Lotus Exige S2 | 1.796 cc | 4 cilindros en línea (compresor) | ~218-220 CV |
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