ZIL 114: lujo soviético con V8 de 296 CV

Con 296 CV bajo el capó, el ZIL 114 entrega una aceleración sostenida que se siente más como una ola de par que como un golpe brusco. Sus 8 cilindros aportan un funcionamiento redondo y una sonoridad grave, pensada para viajar con dignidad. Los 6.959 cc se traducen en empuje desde muy abajo: adelantas sin esfuerzo y mantienes cruceros con serenidad absoluta.

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Sobre la marca de coches ZIL

Ponerse al volante de un ZIL es sentir el peso de la historia en cada maniobra: dirección firme, motor con entrega contundente y una presencia que impone respeto. Nacida en la URSS, la marca se ganó su lugar con camiones robustos y limusinas destinadas a la representación oficial. Su legado combina ingeniería pragmática, durabilidad y carácter, reflejando una época donde la fiabilidad era prioridad.

Versiones de ZIL 114

7.0L 8 cil 254 cv (1970 )

ZIL 114 - 7.0L 8 cil 254 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
6.998 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
254 CV
Potencia (kW)
190 kW
Potencia (PS)
258 PS
Par
580 Nm
Peso
3175 kg
Longitud
6.300 mm
Anchura
2.080 mm
Altura
1.520 mm
Batalla
3.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

7.0L 8 cil 296 cv (1971 - 1973 )

ZIL 114 - 7.0L 8 cil 296 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
6.959 cc
Cilindros
8
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
296 CV
Potencia (kW)
221 kW
Potencia (PS)
300 PS
Par
580 Nm
Peso
3175 kg
Longitud
6.300 mm
Anchura
2.080 mm
Altura
1.520 mm
Batalla
3.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

8.0L 8 cil 254 cv (1969 )

ZIL 114 - 8.0L 8 cil 254 cv - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
-
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
4
Plazas
5
Cilindrada
7.962 cc
Cilindros
8
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
254 CV
Potencia (kW)
190 kW
Potencia (PS)
258 PS
Par
580 Nm
Peso
3175 kg
Longitud
6.300 mm
Anchura
2.080 mm
Altura
1.520 mm
Batalla
3.770 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre ZIL 114

¿Qué tipo de coche es el ZIL 114 y para qué fue creado?

El ZIL 114 fue una limusina soviética de representación, diseñada para el máximo protocolo estatal en los años 70. Con casi 6,3 m de largo y un porte imponente, su misión era aislar del exterior: silencio, aplomo y presencia. Al volante se siente como un barco de lujo: dirección suave, reacciones lentas pero seguras y una pisada pensada para desfilar, no para atacar curvas.

¿Cómo es su motor y qué se siente al acelerar con un ZIL 114?

Monta un V8 de 7,0 litros (aprox. 300 CV) alimentado por carburación, con una entrega de par muy temprana. En conducción, lo importante no es la cifra, sino el empuje: acelera con una “ola” continua, sin esfuerzo, moviendo sus más de 3 toneladas con dignidad. No pide ir alto de vueltas; invita a rodar a medio gas, con respuesta inmediata y grave.

¿Qué cambio lleva y cómo condiciona la conducción?

El ZIL 114 emplea una transmisión automática de 3 velocidades, ajustada para suavidad. En marcha, los cambios se perciben como transiciones largas y aterciopeladas, priorizando el confort del pasaje. La sensación es de avance constante, sin tirones, ideal para recorridos urbanos ceremoniales y autopista. No es un coche para “jugar” con el cambio: su personalidad es mantener el ritmo con serenidad.

¿Qué tal es la estabilidad y el comportamiento en carretera?

Su batalla larga y su peso elevadísimo favorecen una estabilidad direccional muy alta: en recta se siente como un tren. En curvas, el ZIL 114 avisa por inercia; hay balanceo y la entrada debe ser anticipada, con manos suaves. La conducción fluida es la clave. A ritmo tranquilo, transmite mucha seguridad por aplomo y por una suspensión pensada para filtrar, no para tensar.

¿Cómo es la suspensión y qué confort ofrece?

La suspensión está calibrada para “planchar” irregularidades, con un tarado blando para el estándar de una limusina oficial. En uso real, se percibe una flotación controlada: baches y juntas se diluyen, y el coche parece aislarte del asfalto. El confort es de salón rodante, especialmente a velocidad constante. A cambio, en cambios de apoyo se nota masa: todo ocurre con pausa.

¿Qué frenos tiene y cómo se siente la frenada?

Para mover más de 3.000 kg, su sistema de frenos está dimensionado para detenciones progresivas, no deportivas. En la práctica, la frenada pide anticipación: el pedal ofrece un recorrido pensado para modular suavemente, ideal en conducción de chófer. Si lo comparas con un turismo moderno, se siente menos mordiente, pero muy estable y rectilíneo, especialmente a velocidades moderadas y con carga.

¿Cómo es el interior y qué ambiente crea a bordo?

El habitáculo del ZIL 114 prioriza espacio y solemnidad: plazas traseras amplias, asientos tipo sofá y un aislamiento elevado para la época. La experiencia es de calma: el V8 se oye lejano, como un fondo grave. Los materiales buscan durabilidad y presencia, más que ligereza. Viajar atrás se siente ceremonioso, con una postura relajada y sensación de “burbuja” gracias al tamaño y al confort.

¿Qué dimensiones tiene y cómo condicionan el uso diario?

Con cerca de 6,3 metros de longitud y una anchura generosa, el ZIL 114 impone en ciudad: giros amplios, maniobras lentas y necesidad de espacio para aparcar. En marcha abierta, esas dimensiones se traducen en aplomo y suavidad. La sensación al volante es la de pilotar una pieza de protocolo, donde la carretera se “abre”. No es práctico a diario, pero sí muy estable.

¿Qué consumo y autonomía puedes esperar de un ZIL 114?

Su V8 de 7,0 litros y su masa elevan el consumo: es razonable esperar cifras muy altas, habitualmente por encima de 20 l/100 km en uso real, incluso más en ciudad. En conducción, esto se traduce en una relación distinta con el acelerador: cuanto más suave seas, más coherente resulta. Su autonomía depende del depósito, pero el enfoque es de trayectos oficiales, no de eficiencia.

¿Qué mantenimiento y puntos críticos conviene vigilar hoy?

Como clásico de baja producción, lo clave es la disponibilidad de piezas y el estado de componentes: sistema de carburación, refrigeración, manguitos, bombas y la caja automática. También conviene revisar frenos, silentblocks y corrosión en bajos por edad. En conducción, un ZIL 114 bien puesto a punto se siente sedoso y estable; uno descuidado se vuelve impreciso, con vibraciones y temperaturas difíciles de controlar.

¿Qué valor histórico tiene y qué lo hace relevante como clásico?

El ZIL 114 representa la ingeniería de Estado aplicada al lujo ceremonial: tamaño, V8 grande y confort de limusina en plena Guerra Fría. Su relevancia está en lo simbólico y en lo escaso, más que en prestaciones puras. Conducirlo hoy es una experiencia de época: dirección ligera, suspensión amable y una presencia que domina el entorno. Es un clásico para coleccionar, exhibir y preservar.

¿Para quién tiene sentido comprar o restaurar un ZIL 114?

Tiene sentido para coleccionistas de vehículos de representación, museos, eventos históricos y aficionados a la automoción soviética. No es una compra racional por coste/uso, sino por narrativa y presencia. La conducción recompensa a quien disfruta del ritual: avanzar despacio, con suavidad, oyendo el V8 trabajar a bajas vueltas. Restaurarlo exige paciencia, red de especialistas y tolerancia a consumos y logística.

Rivales de ZIL 114

El ZIL 114 nació en una liga aparte: la de las grandes berlinas de representación soviéticas concebidas para el máximo protocolo, donde el confort, la autoridad estética y la robustez mecánica pesaban tanto como las cifras.

Su rivalidad no se construyó en los concesionarios —porque no era un coche “de mercado”—, sino en el terreno simbólico y técnico frente a las limusinas occidentales que definían el estándar del poder ejecutivo en los años 60 y 70.

En ese espejo internacional, el Mercedes-Benz 600 (W100) fue el adversario más natural.

Ambos representan la ingeniería aplicada a la solemnidad: grandes motores V8, tamaño contundente y una puesta a punto orientada a rodar con aplomo más que a buscar agilidad.

Mientras el Mercedes elevaba el listón con soluciones hidráulicas complejas para asistencia y confort, el ZIL respondía con una filosofía de durabilidad y sencillez relativa para su categoría, priorizando el funcionamiento sólido y el mantenimiento bajo un ecosistema estatal.

Si se amplía la comparativa al universo estadounidense, el Cadillac Fleetwood Series 75 aparece como rival por concepto: una gran berlina/limusina nacida para transportar con ceremonia, con V8 de gran cilindrada y una conducción basada en el par y la suavidad.

Frente al refinamiento “industrial” americano, el ZIL 114 apuesta por un enfoque más sobrio y institucional, con una presencia menos ornamentada y una mecánica igualmente generosa en cilindrada.

Como referencia británica, el Rolls-Royce Phantom V encarna el contrapunto aristocrático: limusina de representación por excelencia, de tacto y terminación orientados a la serenidad total.

En esa rivalidad, el ZIL 114 juega otra carta: no pretende la artesanía tradicional inglesa, sino la contundencia de un producto estatal de alto rango, diseñado para cumplir su misión con dignidad mecánica y una escena de poder distinta, pero igualmente reconocible.

En conjunto, el ZIL 114 se entiende mejor al compararlo con estos rivales: no por una batalla directa de ventas, sino por la forma en que cada bloque (soviético, alemán, americano y británico) interpretó la gran berlina de Estado.

Donde unos buscaban la sofisticación técnica, otros la tradición o el despliegue de confort, el ZIL se consolidó como un emblema de presencia, par motor y rodar imperturbable.

Modelo Motor / Arquitectura Cilindrada (cc) Potencia (CV)
ZIL 114 V8 atmosférico 6.959 300
Mercedes-Benz 600 (W100) V8 atmosférico 6.332 250
Cadillac Fleetwood Series 75 V8 atmosférico 7.728 375
Rolls-Royce Phantom V V8 atmosférico 6.230 200

Opiniones de usuarios

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Galería

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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026