¿Tuviste uno?

¿Tuviste un Maserati 4CLT? Comparte una foto y cuéntanos qué significó para ti. Tu experiencia puede ayudar a otros y mantener viva la historia de este modelo.
Maserati - Logo

Sobre la marca de coches Maserati

Ponerte al volante de un Maserati es sentir cómo la ingeniería italiana traduce cada curva en confianza. La dirección comunica, el chasis acompaña y la entrega de potencia se percibe llena de intención, incluso a ritmo tranquilo. Maserati combina tradición y vanguardia con un diseño que habla de lujo sin estridencias. Una marca pensada para quienes buscan distinción y placer de conducción en cada kilómetro.

Versiones de Maserati 4CLT

1.5L 4 cil 276 cv Manual (1950 )

Maserati 4CLT - 1.5L 4 cil 276 cv Manual - Imagen no disponible
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
-
Plazas
-
Cilindrada
1.488 cc
Cilindros
4
Tipo motor
in-line
Válvulas/cilindro
2
Potencia (CV)
276 CV
Potencia (kW)
206 kW
Potencia (PS)
280 PS
Par
-
Peso
620 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
2.510 mm
Depósito
-
Velocidad máx.
-
0-100
-
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-

Información sobre Maserati 4CLT

Rivales de Maserati 4CLT

El Maserati 4CLT representa la madurez técnica de la saga 4CL y una de las expresiones más refinadas del monoplaza italiano de posguerra: un coche concebido para circuitos rápidos, exigentes con la estabilidad y crueles con la fiabilidad. La “T” de su denominación —por “Tubolare”— no es un simple apunte de ingeniería: marca el paso a un chasis tubular que mejoró la rigidez, afinó la precisión en apoyo y permitió una puesta a punto más consistente vuelta tras vuelta, algo decisivo en una época donde el pilotaje se hacía tanto con las manos como con la mecánica. Su rivalidad natural se dio contra los grandes nombres que definieron el primer tramo de la Fórmula 1 y el panorama Grand Prix de finales de los años 40 e inicios de los 50. Frente al Alfa Romeo 158, el 4CLT encarnaba la alternativa privada y combativa: menos respaldo de fábrica, pero un planteamiento eficaz para equipos independientes, con un motor sobrealimentado de menor cilindrada que debía compensar con ligereza, agilidad y una entrega de potencia aprovechable. El 158, con más músculo y una evolución muy pulida, elevaba el listón en recta y aceleración; el Maserati respondía con una filosofía más accesible para clientes, con soluciones pragmáticas y un comportamiento que podía brillar en manos inspiradas. Si el Ferrari 125 F1 supuso el amanecer de Maranello en los Grandes Premios con un V12 sobrealimentado, el 4CLT aportaba la experiencia acumulada de Maserati en la arquitectura de cuatro cilindros con compresor. En términos de sensaciones, el Ferrari proponía una mecánica más compleja y de carácter más “gran turismo” en su forma de empujar, mientras el Maserati mantenía la contundencia directa y algo más áspera de los grandes cuatro cilindros de competición. La batalla era también cultural: artesanía depurada y tradición de carreras cliente contra el empuje de un nuevo fabricante decidido a conquistar el centro del escenario. Y luego estaba el Talbot-Lago T26C, que jugaba otra partida: sin sobrealimentación, apostaba por cilindrada generosa, par abundante y una fiabilidad que, en pruebas largas o con alta tasa de abandonos, podía convertir la regularidad en victoria. Contra ese enfoque, el 4CLT encarnaba el riesgo calculado del compresor: más potencia específica y velocidad potencial, a cambio de mayor exigencia térmica y mecánica. En circuitos donde la velocidad media y la aceleración mandaban, el Maserati tenía argumentos; cuando la carrera se convertía en una prueba de resistencia encubierta, el Talbot-Lago podía hacerse grande a base de constancia. En conjunto, el Maserati 4CLT fue el monoplaza que permitió a Maserati sostener una presencia competitiva en un periodo de transición clave, y a muchos equipos privados plantar cara a estructuras mejor financiadas. Su valor histórico no se mide solo por cifras, sino por lo que simboliza: la idea de que un coche bien pensado, rígido, equilibrado y afinable podía discutir el protagonismo a gigantes industriales en la pista.
Modelo Cilindrada Arquitectura Sobrealimentación Potencia
Maserati 4CLT 1.491 cc L4 Compresor ~260 CV
Alfa Romeo 158 1.479 cc L8 Compresor ~350 CV
Ferrari 125 F1 1.497 cc V12 Compresor ~230 CV
Talbot-Lago T26C 4.482 cc L6 No ~240 CV

Opiniones de usuarios

Todavía no hay opiniones de usuarios para este modelo.

Galería

Todavía no hay fotos en la galería.

Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026