Aston Martin One-77: 750 CV en un V12 7.3
Con 750 cv bajo el pie derecho, el Aston Martin One-77 entrega una aceleración que se siente como una ola constante, sin tirones, pero con autoridad. Su motor V12 de 12 cilindros convierte cada subida de vueltas en un sonido lleno y metálico que acompaña la conducción. Los 7300 cc aportan empuje desde abajo, ideal para enlazar curvas con precisión y mantener una marcha larga con calma.
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Sobre la marca de coches Aston Martin
Aston Martin representa la tradición británica llevada a la carretera con una mezcla de refinamiento y rendimiento. Al ponerte al volante, la dirección transmite aplomo desde el primer metro y el motor entrega una respuesta llena de matices, ideal para enlazar curvas con precisión. Sus líneas atemporales y su enfoque artesanal acompañan una dinámica pensada para disfrutar, tanto en ciudad como en rutas abiertas.Versiones de Aston Martin One-77
7.3L 12 cil 750 cv Manual (2010 )
Carrocería
-
Combustible
Gasolina
Transmisión
Manual
Tracción
Trasera
Posición motor
Delantero
Puertas
2
Plazas
2
Cilindrada
7.300 cc
Cilindros
12
Tipo motor
V
Válvulas/cilindro
-
Potencia (CV)
750 CV
Potencia (kW)
559 kW
Potencia (PS)
760 PS
Par
750 Nm
Peso
1630 kg
Longitud
-
Anchura
-
Altura
-
Batalla
-
Depósito
-
Velocidad máx.
354 km/h
0-100
3,5 s
Consumo ciudad
-
Consumo carretera
-
Consumo mixto
-
CO2
-
Información sobre Aston Martin One-77
¿Qué es el Aston Martin One-77 y por qué es tan especial?
El Aston Martin One-77 es un hiperdeportivo producido en una serie de 77 unidades, pensado como escaparate técnico y artesanal de la marca. Con carrocería de fibra de carbono y estructura de aluminio, se siente bajo, largo y muy “gran turismo” en el tacto. Su exclusividad se percibe en la respuesta inmediata a cada orden, y en la sensación de conducir una pieza de coleccionista con nervio real.¿Qué motor lleva y cómo se siente su potencia al conducir?
Monta un V12 atmosférico de 7,3 litros, afinado con Cosworth, con cifras en torno a 750 CV y 750 Nm según especificación. En marcha, la entrega es lineal pero contundente: empuja desde medio régimen y estira con una progresión que invita a dosificar con el pie derecho. La ausencia de turbo aporta una conexión directa con el acelerador, y un sonido lleno y metálico.¿Qué prestaciones ofrece: aceleración y velocidad máxima?
Sus prestaciones lo colocan en la liga alta: 0–100 km/h en torno a 3,7 s y velocidad punta cercana a 355 km/h (221 mph) en cifras publicadas. En conducción, eso se traduce en adelantamientos instantáneos y una capacidad de ganar velocidad con poco esfuerzo. A alta velocidad transmite aplomo, pero también exige respeto: cada pequeño movimiento del pedal se convierte en avance serio.¿Cómo es el chasis y qué sensaciones da en carretera?
El One-77 combina un monocasco de fibra de carbono con subestructuras de aluminio, buscando rigidez y precisión. En curva se percibe tenso, con un morro que entra con decisión y una trasera que empuja con mucha tracción si el asfalto acompaña. No es un coche “blando”: comunica lo que ocurre bajo las ruedas y premia una conducción fina, de apoyos progresivos y manos suaves.¿Qué caja de cambios utiliza y cómo responde?
Emplea una transmisión robotizada manual automatizada (tipo single-clutch) de 6 marchas. Su carácter es más mecánico que el de una doble embrague moderna: en conducción tranquila puede sentirse más marcada, pero cuando elevas el ritmo ofrece cambios con intención y un golpe de par muy físico. Esa ligera brusquedad, bien gestionada, suma a la experiencia de coche analógico y contundente.¿Qué tal frena y cómo inspira confianza?
Equipa frenos carbono-cerámicos, pensados para resistir altas temperaturas y mantener consistencia. Al volante, el pedal se siente firme y la deceleración es muy seria, con una mordida que aumenta según presionas. En puertos o conducción rápida, la resistencia al “fade” ayuda a sostener el ritmo sin que el pedal se alargue. Lo que más se aprecia es la estabilidad al frenar fuerte en apoyo.¿Cómo es la aerodinámica y qué aporta a la conducción?
Su aerodinámica prioriza estabilidad a alta velocidad, con soluciones integradas en la carrocería para gestionar flujo y carga sin exagerar alerones. En sensaciones, se nota en el aplomo: a ritmos altos el coche se asienta y filtra mejor pequeñas correcciones. No es un coche que “flote”; transmite una sensación de peso bien colocado y de nariz plantada, especialmente en curvas rápidas y largas.¿Qué materiales y diseño definen su exterior?
El exterior mezcla proporciones clásicas Aston Martin—capó interminable y cintura baja—con una piel de fibra de carbono que permite superficies tensas y precisas. En persona se aprecia la artesanía en los encajes y el volumen de las aletas, diseñadas para canalizar aire y alojar su huella. En carretera, esa forma no es solo estética: se siente ancho, asentado y con presencia que anuncia rendimiento.¿Cómo es el interior y qué ambiente crea al conducir?
El habitáculo apuesta por lujo artesanal: cuero, metal y un diseño centrado en el conductor, sin distracciones excesivas. La posición de conducción es baja y recogida, lo que aumenta la sensación de ir “dentro” del coche y no encima. En marcha, el interior aísla lo suficiente para viajar, pero deja pasar el V12 y el rodar del tren trasero, recordándote que es un gran turismo extremo.¿Qué peso tiene y cómo influye en su comportamiento?
Se cita un peso en torno a 1.500 kg (según fuentes y configuración), relativamente contenido para un V12 de gran cilindrada y construcción artesanal. En conducción, ese peso se nota “bien soportado”: no se percibe torpe, pero sí con inercia propia de un gran turismo poderoso. La clave es la rigidez del conjunto: el coche cambia de apoyo con precisión y mantiene la línea con autoridad.¿Qué tecnologías incorpora y cuál es su enfoque real?
Más que una exhibición de pantallas, el One-77 se centra en ingeniería: estructura ligera, aerodinámica trabajada y frenos cerámicos. Tiene ayudas electrónicas, pero su enfoque es que el conductor sienta el coche. En práctica, esto se traduce en un equilibrio entre control y emoción: puedes circular con cierta docilidad, pero cuando abres gas, la respuesta te pide criterio y manos con tacto.¿Es cómodo para viajar o es solo para conducción deportiva?
Es un gran turismo de músculo: permite viajar con un nivel de refinamiento alto, pero su suspensión y su asiento te recuerdan su misión. En autopista, la estabilidad y el empuje hacen los kilómetros fáciles, con adelantamientos sin esfuerzo. En ciudad o firme irregular, la anchura y la puesta a punto pueden cansar más. La comodidad existe, pero siempre con tensión deportiva en el fondo.¿Qué consumo y autonomía cabe esperar en la práctica?
Con un V12 atmosférico de 7,3 litros, el consumo es parte del trato: en conducción mixta puede moverse en cifras elevadas (frecuentemente por encima de 15 l/100 km, según uso). Con conducción rápida, sube con facilidad. En experiencia, no es un coche para “olvidarte” de la aguja: el gasto acompaña al rendimiento, y la autonomía depende mucho de cuánto uses ese par y ese sonido.¿Qué mantenimiento y costes conviene considerar?
El One-77 implica mantenimiento de hiperdeportivo limitado: piezas específicas, mano de obra especializada y logística de marca. Neumáticos, frenos carbono-cerámicos y fluidos de alto rendimiento elevan costes, y la puesta a punto requiere técnicos experimentados. En uso real, cada salida se planifica: presiones, temperaturas, revisiones. La sensación es la de cuidar un instrumento de precisión, donde el servicio correcto mantiene su tacto y valor.¿Qué rivalidad tenía en su época y cómo se posiciona hoy?
En su tiempo se movía cerca de referentes como Pagani Zonda o Ferrari Enzo por exclusividad y prestaciones, aunque con un enfoque más “GT” y artesanal. Hoy se aprecia como una pieza de colección por producción limitada y por ser uno de los V12 atmosféricos grandes más emblemáticos. En carretera, su valor no es solo la cifra: es la forma en que entrega potencia, con elegancia tensa y carácter.¿Para quién tiene sentido el Aston Martin One-77 hoy?
Tiene sentido para quien busca una experiencia de conducción intensa, pero con lujo clásico y una narrativa de edición limitada real. No es el hiperdeportivo más digital ni el más fácil, y eso es parte de su atractivo: requiere atención, premia sensibilidad y ofrece un V12 que habla constantemente. Como coche de colección, añade presencia y legado; como máquina, convierte cada aceleración en una decisión consciente.¿Qué datos clave resumen al Aston Martin One-77?
Resumen útil: V12 atmosférico 7,3 litros (≈750 CV), tracción trasera, caja robotizada de 6 marchas, frenos carbono-cerámicos, carrocería de fibra de carbono y serie de 77 unidades. Prestaciones: 0–100 km/h ~3,7 s y ~355 km/h de punta. En sensaciones, es un GT extremo: poderoso, rígido y artesanal, con una respuesta de acelerador directa y una estabilidad que invita a rodar rápido.Rivales de Aston Martin One-77
El Aston Martin One-77 representa la interpretación más radical y artesanal de Aston Martin en la era moderna: un gran turismo de motor delantero con alma de superdeportivo, construido para combinar presencia escultural, lujo británico y una mecánica atmosférica pensada para emocionar a alto régimen.Su rivalidad natural no se mide solo por prestaciones, sino por filosofía: el One-77 se enfrenta a los grandes V12 (y W16) del periodo que buscaban coronar la cima de la velocidad, la exclusividad y la ingeniería sin concesiones. En ese territorio, el Bugatti Veyron 16.4 juega la carta de la fuerza bruta y la tecnología orientada a la velocidad máxima: tracción total, sobrealimentación y una arquitectura mecánica concebida para dominar cifras absolutas.
Frente a él, el One-77 ofrece una experiencia más analógica y de “gran turismo extremo”, donde el protagonismo recae en la respuesta inmediata del atmosférico y la sensación de conducción con el eje delantero como epicentro emocional. Otro duelo clave llega con el Pagani Zonda F, un rival de culto que prioriza la ligereza, la comunicación del chasis y la teatralidad mecánica.
Si el Pagani es una pieza de ingeniería artesanal con enfoque casi de coche de carreras homologado para calle, el Aston Martin refina el concepto: mantiene la exclusividad y el trabajo manual, pero con un equilibrio más orientado al lujo y a la elegancia en largos recorridos, sin renunciar a una entrega de potencia contundente. Finalmente, el Ferrari 599 GTO introduce una rivalidad distinta: menos “hipercoche” y más “GT llevado al límite”.
Ferrari apostó por una receta de circuito aplicada a un gran turismo, con un V12 atmosférico muy alto de vueltas y un enfoque de agilidad.
En comparación, el One-77 destaca por su carácter de “gran turismo de autor”: más musculoso, más solemne en maneras, y centrado en el par y la presencia tanto como en el cronómetro.
| Modelo | Arquitectura motor | Cilindrada (cc) | Potencia (CV) | Tipo de inducción | Tracción | Cambio |
| Aston Martin One-77 | V12 | 7312 | 760 | Atmosférico | Trasera (RWD) | Automatizado 6 vel. (secuencial) |
| Bugatti Veyron 16.4 | W16 | 7993 | 1001 | Quad-turbo | Total (AWD) | Automático 7 vel. (doble embrague) |
| Pagani Zonda F | V12 | 7291 | 602 | Atmosférico | Trasera (RWD) | Manual 6 vel. |
| Ferrari 599 GTO | V12 | 5999 | 670 | Atmosférico | Trasera (RWD) | Automatizado 6 vel. (F1) |
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Galería
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Autor
Enric Jané Studio
Proyecto
Catálogo de coches
20/02/2026
20/09/2026